En ese expediente está procesado el ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou, acusado de haberse quedado, a través de testaferros, con la empresa Ciccone Calcográfica que iba a fabricar billetes a pedido de Casa de Moneda, repartición que por entonces estaba bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Ricardo Echegaray está al frente de la Auditoría General de la Nación. Ese cargo le corresponde a un integrante de la oposición y fue nombrado allí por el kirchnerismo luego del triunfo de Mauricio Macri. Antes había dejado su puesto como director en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El ex funcionario solicitó que el juez Ariel Lijo lo sobresea en la causa judicial conocida como Caso Ciccone.
En ese expediente está procesado el ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou, acusado de haberse quedado, a través de testaferros, con la empresa Ciccone Calcográfica que iba a fabricar billetes a pedido de Casa de Moneda, repartición que por entonces estaba bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Echegaray está imputado en el expediente por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público porque para el fiscal Jorge Di Lello tuvo injerencia en la maniobra cuando la AFIP levantara el pedido de quiebra y otorgara un plan de facilidades fuera de lo común para que Ciccone (ya con los testaferros de Boudou adentro) pagara su deuda impositiva.
Echegaray, defendido por el abogado León Arslanián, presentó a fin de 2015 un largo escrito en el que reitera su pedido de sobreseimiento.
Fuente: Infobae
