Tras los fuertes rumores de los últimos días sobre su continuidad, se confirmó esta noche que Martín Lousteau dejó el cargo. Había tenido diferencias públicas con Guillermo Moreno durante el conflicto del campo. Lo reemplaza el titular del AFIP
Martin Lousteau, el màs joven ministro de Economía, llegado al gobierno hace apenas 4 meses, acaba de renunciar a su cargo. La salida del ministro se da tras un durìsimo enfrentamiento con el cuestionado secretario de Comercio, Guillermo Moreno. La crisis desatada por el anuncio de un esquema de retenciones móviles se cobra así la primera víctima dentro del gobierno nacional. Lo reemplaza Carlos Fernández, actual titular de la AFIP.
En los ultimos dìas, no solo los rumores sobre la salida de Martin Lousteau abundaron en el mercado e hicieron caer los bonos y subir los bonos, tambièn crecieron las especulaciones sobre qué harìa el ahora ex ministro para enfrentar esos rumores. Durante toda la jornada del viernes el propio Lousteau y sus colaboradores intentaron correr hacia adelante, impulsando una serie de medidas de leve ajuste de la economía, como forma de atacar la espiral inflacionaria.
El discurso de Kirchner ante lo más granado del Justicialismo, atacando de plano la posibilidad de "enfriar" o ajustar la economía fue uno de los detonantes de la renuncia de Lousteau. En el "paper" que Lousteau hizo circular en el gobierno planteaba exactamente lo contrario: ajustar las tarifas para frenar los subsidios a los servicios pùblicos y asì frenar el gasto público, bajar levemente las tasas, y apuntar así a la reducción de la inflación.
En estos momentos en Olivos el clima no es de los mejores. La crisis que la misma prensa que acostumbra inventar marcianos, en palabras de Cristina Fernández, viene señalando, estalló dando de bruces con los intentos del gobierno K por mostrar que el paro del campo no ha fisurado su coraza. La noticia de la renuncia de Martín Lousteau en Economía, joven promesa que muchos esperaban como cara visible de la "profundización del cambio" que pregonaba la campaña K, cierra un ciclo que quedará entre los más grises que recuerde el palacio de Hacienda.
Lo reemplazará Carlos Fernández, que hace unos días había asumido en la AFIP, ante el alejamiento -también forzoso- de Alberto Abad, luego de su pelea con Ricardo Echegaray. La asunción será mañana por la tarde. No hace falta resaltar que se trata de otro funcionario sin vuelo propio y que mantendrá seguramente los lineamientos actuales, de cumplir con las decisiones del primer nivel político, es decir el ex presidente Néstor Kirchner.
Si Lousteau era capaz de la empresa no se sabe, porque casi todo lo que hizo se lo ordenaron y lo que intentó, y rompía con el molde K forjado por el presidente Néstor Kirchner, se lo rechazaron de plano, dejándolo en un papel meramente decorativo. El hecho que ya ni participara de las candentes negociaciones con el campo, hoy el principal problema del gobierno, deja en claro que su incidencia era nula. Y como enfrentaba además la metodología de Guillermo Moreno, frontal y a veces brutal en las negociaciones con los sectores de la producción, la noticia de esta noche no hace más que confirmar que el matrimonio Kirchner avala, hoy, al secretario de Comercio y el ex ministro de Economía no les servía ya ni siquiera para tapar apariencias formales de alguien con poder de decisión en Hacienda.
Las versiones esta noche indicaban que fue Cristina quien le pidió la renuncia. Si fue así, o él decidió irse por su manifiesta imposibilidadd se acción, se verá, pero no cambia en los hechos que su gestión era inexistente
