La iniciativa ya genera polémicas. Si bien está presentada como un sistema de educación y expresa que el Ministerio de Educación debe elaborar los contenidos del plan de estudio, la medida no fue tratada por la Comisión de Educación del Senado. Además, dispone que los jóvenes recibirán un sueldo de alrededor de 600 pesos, mientras que quienes se inscriben en el Servicio Militar Voluntario tienen un sueldo superior a los 3000 pesos. La ministra Garré salió a criticar el proyecto. La experiencia en Mendoza.
Por Gonzalo Cores
El Senado de la Nación le dio media sanción a la iniciativa que crea el Servicio Cívico Voluntario. Prevé que los jóvenes “en situación de riesgo”, de 14 a 25 años, tengan la posibilidad de concluir sus estudios en establecimientos ociosos de la Fuerzas Armadas, sin ningún contacto con las instituciones educativas públicas existentes.
El proyecto, presentando por el vicepresidente Julio César Cobos, consiste en un programa de capacitación en oficios para jóvenes que, a cambio, recibirán una beca equivalente a tres asignaciones universales (que significarían alrededor de 600 pesos mensuales) y podrán finalizar sus estudios formales primarios y secundarios.
Para dicha capacitación se utilizarán establecimientos inactivos por las Fuerzas Armadas desde que se abolió el Servicio Militar Obligatorio, en 1994, tras hallarse muerto a Lucar Carrasco, un soldado conscripto de una unidad militar.
La ministra de Defensa Nilda Garré criticó que el plan no especifica a qué se considera un chico “en situación de riesgo social”. Al consultar a asesores del despacho de Cobos, afirman que se trata de adolescentes “sin trabajo y con estudios incompletos”.
Aún antes de ser debatido en sesión por la Cámara alta, la funcionaria de Cristina Fernández de Kirchner había hecho público su rechazo, porque alejaría a las Fuerzas Armadas de su función original de “prepararse para la guerra y asistir a la comunidad en caso de catástrofes y emergencias”.
Además, Garré argumentó que la finalización de los estudios secundarios y la capacitación en algún oficio para la reincorporación en el mercado laboral es uno de los actuales objetivos del Servicio Militar Voluntario (SMV). En este programa, los reclutas tienen un sueldo superior a los 3000 pesos, mientras que el proyecto de Cobos contempla un ingreso que ronda los 600.
Según el Ministerio de Defensa, de los 21 mil argentinos voluntarios que forman parte del actual servicio militar del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, el 70 por ciento no cuenta con el secundario completo y casi el 90 por ciento desea obtener el título de educación media. Estos programas son englobados por el Plan de Finalización de Estudios Primarios y Secundario (FinEs) para los soldados.
“La realidad indica que hoy en Argentina hay más de 700.000 menores fuera del sistema educativo”, defendió su proyecto el radical Cobos en una columna de opinión del diario Clarín, y agregó que la iniciativa busca enfrentar la marginalidad. “Estamos convencidos –argumentó- de que la educación es la clave para disminuir los índices de pobreza, violencia, desocupación e inseguridad. Estas problemáticas afectan a toda la sociedad y debemos dar soluciones efectivas".
La idea tiene como antecedente una experiencia desarrollada por Cobos, en 2004, cuando era gobernador de Mendoza. Año tras año, la deserción de voluntarios alcanzó el 40 por ciento, según lo expresado por el kirchnerismo.
En aquellos años, el gobierno provincial firmó un convenio con el Ejército para que le cediere algunas instalaciones. Hasta el final de la gestión cobista, 4500 fueron los jóvenes inscriptos en el Servicio Cívico Voluntario, y, según los cobistas, el número se redujo en un 20 por ciento. Desde las huestes radicales mencionan que cada año se capacitaron a 250 personas en instalaciones militares y otras mil en establecimientos educativos.
La realidad es que, durante el mandato del nuevo gobernador, Celso Jaque, el programa se fue deteriorando hasta que, en 2008 (último año de su funcionamiento) sólo se inscribieron 113 mendocinos.
REQUISITOS
-Tener entre 14 y 25 años.
-Pasar un control médico psicofísico.
-El contenido de los cursos y capacitaciones será elaborado por el Ministerio de Educación de la Nación.
-El plan de desarrollará en instalaciones del Ejército que se encuentren en desuso.
-El beneficio sería por un año.
POLÉMICAS POR LAS COMISIONES
Si bien el programa (aprobado por 33 votos a favor –radicales y peronistas disidentes- y 31 en contra –kirchneristas y aliados-) advierte que los contenidos serán elaborados por el Ministerio de Educación, el proyecto no fue girado a la Comisión de Educación del Senado. En cambio, sí fue tratado por las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y Seguridad Interior y Narcotráfico.
“El proyecto propone una especie de internado en las dependencias militares para algunos jóvenes. Pero no cualquiera. Está dedicado a los jóvenes en situación de riesgo, los más pobres”, criticó la senadora oficialista Blanca Osuna.
Por su parte, los impulsores de la iniciativa en la Cámara alta, Ernesto Sanz y Laura Montero (ambos comprovincianos de Cobos) aclararon que el programa se diferencia de la antigua “colimba” (el servicio militar obligatorio) aunque se desarrolle en instalaciones militares.
El proyecto ahora deberá ser debatido y aprobado en la Cámara baja, donde la oposición tiene mayoría. ¿Será tratado en la Comisión de Educación?
