Se estima que la convocatoria en la Plaza Colón superó con creces a los militantes dentro del Hotel Quorum donde disertó el presidente.
Mientra Javier Milei encabezaba la Derecha Fest ante su séquito en el Hotel Quorum de Córdoba, en las afueras el colectivo artístico y político «Milei Culiadazo» oragnizaron la «Pueblada Fest» en reclamo por la discapacidad, los jubilados y por los organismo de Derechos Humanos.
La convocatoria se realizó en Plaza Colón y participaron organizaciones como los Jubilados de Plaza San Martín, la Mesa para la Defensa de la Salud, Trabajadorxs del Conicet Córdoba, Petroquímicos de Río Tercero, la CGT Histórica, organizaciones de derechos humanos y trabajadores del sector de la discapacidad y de la comunidad universitaria.
«Milei vuelve a Córdoba, pero no viene a ver cómo están los hospitales, las rutas, el sector de la discapacidad, de los jubilados, los comercios. Viene a pelotudear a esta fiesta», explicaron desde la organización en el video en redes sociales que se difundió para impulsar la convocatoria.
En la Plaza Colón, se estima que asistieron cerca de 5000 personas, convocatoria que superó ampliamente a los presentes en la Derecha Fest, a la que fueron 2500 personas y que tuvieron que pagar un cubierto de 35.000 pesos.
Denunciaron censura a la prensa en La Derecha Fest
El polémico festival, autodenominado como el más «anti-zurdo del mundo», tuvo algunos tintes autoritarios ya que desde Página 12 denunciaron la censura de una de sus periodistas que a pesar de haber comprado su entrada, al reconocerla, la echaron del predio.
Melisa Molina, periodista acreditada en Casa Rosada y parte de Página 12 denunció que la organización del evento de ultra derecha la echó del lugar al reconocer su rostro. «Se acercó a mi el personal de la Casa Militar, que me conoce la cara porque soy acreditada en Casa de Gobierno, y me dijeron que «desde Buenos Aires» no querían que mi medio, por Página12, esté adentro del salón. Hasta ese momento no había publicado nada.», relató en una nota publicada en dicho medio.
«Anotaron mi nombre y mi apellido, me preguntaron cómo había llegado al evento y me tiraron encima dos billetes de 20 mil pesos, que era lo que valía la entrada que yo compré por la página web. No los acepté y me dejaron detrás de unas rejas sin permitirme salir con personal de seguridad privada y de Casa Militar.». continuó Molina.
