Según acusa la oposición provincial, la nueva fuerza, que se pondrá en marcha en un plazo de seis meses tras el voto en la Legislatura, se encargará tan solo de un 1% de los delitos, denominados “complejos”. Además, señalan que no posee un presupuesto asignado.
La creación de la Policía judicial, decretada tras la votación en el Senado bonaerense el pasado jueves, despertó un sinfín de críticas para el gobierno provincial por parte de la oposición. Según señalan estos sectores, esta nueva fuerza le quitará a la Policía Bonaerense tan solo un mínimo porcentaje de atribuciones. Esto se debe a que se encargará de la investigación de delitos complejos, que tan solo alcanzan el 1%.
Además, también indicaron que esta nueva fuerza aun no tiene ningún tipo de presupuesto asignado, tal como lo consignó Gabriel Simonini, legislador de la Coalición Cívica. “Sin asignación de fondos se convierte simplemente en una expresión de deseos”, aseguró.
El proyecto, presentado por el mandatario Daniel Scioli el 3 de febrero en un contexto de fuertes críticas por la investigación del Caso Candela, fue igualmente aprobado por unanimidad en la Legislatura, pese a que bloques como Nuevo Encuentro y Proyecto Bonaerense presentaron algunas objeciones en determinados artículos.
Según señala el documento, en seis meses la Policía Judicial, compuesta por un cuerpo de civiles no armados, especializados en criminalística y ciencia forense dependiente del Poder Judicial, será la encargada de investigar los delitos catalogados como “complejos”. Entre otros, se mencionan los homicidios e ilícitos cometidos por funcionarios públicos.
Con todo, también desde la UCR plantearon críticas y así lo sintetizó el legislador Ricardo Jano: “Como está redactado, los delitos en los que tendría que intervenir representan el 0,31 por ciento del total de los cometidos”. Para finalizar, Jano se preguntó: “¿Estamos creando la Policía Judicial o un cuerpo de elite para que intervenga en casos resonantes?”.
