La iniciativa surgió en un encuentro con vecinos de Balvanera y se suma a otras medidas impulsadas por la gestión de Jorge Macri. Organizaciones sociales advierten sobre un agravamiento de la crisis habitacional.
En medio de un clima de creciente tensión por las políticas sociales en la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno porteño analiza trasladar los paradores para personas en situación de calle fuera del distrito. La propuesta fue confirmada por funcionarios del área de Seguridad durante una reunión con vecinos del barrio de Balvanera.
La iniciativa fue expuesta por Patricia Cuellar, jefa de Gabinete del Ministerio de Seguridad porteño, quien señaló que existe un proyecto para reubicar los centros de inclusión lejos del territorio capitalino. Según explicó, actualmente funcionan 61 paradores en la Ciudad y se evalúa su relocalización como parte de una estrategia oficial.
El planteo generó fuertes cuestionamientos, ya que distintos sectores lo interpretan como un intento de “expulsar” a las personas en situación de calle en lugar de abordar el problema de fondo. La medida se conoce en paralelo a otras decisiones del Ejecutivo local, como las restricciones en la atención de bonaerenses en hospitales públicos, en el marco de la disputa política con el gobernador Axel Kicillof.
En cuanto a los números, desde el gobierno porteño aseguran que hay más de 5.000 personas alojadas en paradores y unas 1.500 que rechazan asistir a estos espacios. Sin embargo, organizaciones sociales sostienen cifras mucho más altas. El Tercer Censo Popular de Personas en Situación de Calle (2025) contabilizó 11.892 personas viviendo en la vía pública, lo que representa un incremento del 64% respecto a 2019.
La falta de definiciones sobre el destino de estos posibles nuevos paradores suma incertidumbre. Desde el Ministerio de Seguridad no precisaron si serían instalados en el conurbano bonaerense, en el interior provincial o en otras jurisdicciones.
En contraposición a la propuesta oficial, vecinos y especialistas plantean alternativas. Una de ellas apunta a la utilización de viviendas ociosas dentro de la Ciudad. Según distintos relevamientos, existen alrededor de 228.000 propiedades vacías, un número que creció significativamente en los últimos años.
El debate vuelve a poner en el centro la crisis habitacional en la Ciudad de Buenos Aires y las políticas destinadas a los sectores más vulnerables, en un contexto donde la cantidad de personas en situación de calle no deja de aumentar.
