Scioli promedia su mandato como gobernador y a los problemas graves que encara su gestión se agregan dirigentes con aspiraciones. Sergio Massa, Hugo Moyano y Aníbal Fernández trabajan en la construcción de un proyecto bonaerense para reemplazar al ex motonauta, que quiere su reelección.
Daniel Scioli promedia su gestión como gobernador con muchísimos altibajos. La situación de la provincia de Buenos Aires le deja muchos problemas por solucionar, y el déficit de más de 8 mil millones de pesos es una traba infranqueable. Aún lejos del 2011, el ex motonauta ya percibe lo que será una cruda batalla por la reelección.
En este contexto, habrá un capítulo importante el 10 de diciembre: Néstor Kirchner no pierde las esperanzas de que Scioli asuma en la Cámara de Diputados para que Alberto Balestrini quede a cargo del Ejecutivo bonaerense. Sin embargo, el gobernador mandó a su Jefe de Gabinete Alberto Pérez a decir que batallará por la reelección en el 2011.
Scioli también debe enfrentar la estrategia del “disciplinamiento” del gobierno central. Ante cualquier queja le dejan de llegar los fondos para pagar sueldos. En la faena tendrá adversarios. Hay muchos en el peronismo con aspiraciones. Resta esperar para ver quiénes llegan.
El titular de la CGT Hugo Moyano es quizás el rival más duro. Recuperó una millonada en el manejo de las Obras Sociales, ganó la batalla contra la ex Ministra Graciela Ocaña y para inmune al conflicto de los medicamentos truchos. Para colmo ya lanzó su corriente política y deja que sus aliados clamen por su candidatura. Además, ejerce presión sobre el kirchnerismo reclamando mayores lugares de poder para el sector gremial.
El camionero ganó poder en el PJ con la renuncia de Kirchner. Empapeló varias veces la ciudad con su nombre y congeló un conflicto interno en la central gremial. Con sus hijos maneja gran parte del poder sindical en la provincia.
También aparece Sergio Massa. Ex Jefe de Gabinete de la Nación, Intendente de Tigre con una altísima imagen en el Norte del conurbano, y kirchnerista crítico que ahora maneja el bajo perfil del vecinalismo comunal.
La ventaja de Massa es que puede esperar y sabe acomodarse. A Kirchner no le cae simpático y le será difícil encontrar el paraguas del PJ para las elecciones del 2011. Duhalde lo aprecia pero muchos intendentes históricos lo miran con recelo.
Con perfil bajo y sin mencionar el tema aparece el reemplazante de Massa en la jefatura de Gabinete: Aníbal Fernández. El ex intendente de Quilmes tiene luz verde en Olivos y Casa Rosada. Su nombre sonó como contrapeso a las aspiraciones de Moyano. El oficialismo lo ve como una figura interesante para alivianar la presión que pueda ejercer el camionero para buscar espacios de poder.
Aníbal Fernández se enfrentó a Scioli durante el conflicto con Kraft-Terrabusi. Le pidió al gobernador que sea más firme en la resolución del conflicto. Esto alteró los ánimos del ex motonauta, que ve claramente, y cada vez más, como empiezan a rodearle la manzana en la carrera hacia el 2011.
Por César Morielli
