Fue con 13 votos a favor y 11 en contra. Fueron claves dos votos del Frente Renovador y del «lavagnista» Darget. La oposición puso el foco en la falta de transparencia y en la subejecución de partidas. Cambiemos resaltó la buena administración de los recursos públicos.
El viernes por la mañana y tras casi cuatro horas de debate el Concejo Deliberante de Pilar aprobó en sesión extraordinaria la Rendición de Cuentas del período 2018. En una votación ajustada y en la que a Cambiemos no le alcanzaba con sus nueve manos propias le fueron clave tres de los cuatro votos con los que se alcanzaron los 13 a favor.
Fueron los casos del Frente Renovador que votó dividido y dos de los tres que componen el bloque lo hicieron por la positiva: Flavio Álvarez e Inés Ricci. A ellos se sumaron el peronista -hoy lavagnista- Nicolás Darget y el ex massista que hoy juega para el oficialismo, Adrián Maciel. Ninguno hizo uso de la palabra durante la sesión.
En tanto, el voto en contra lo dieron el bloque del Frente Pilarense (Federico De Achával, Maximiliano Voss, Santiago Laurent y Paula González); Inés Ricci (FR); y los monobloques deJuan Pablo Roldán (Unidad Ciudadana), Nicolás Tabárez (Pte.Derqui), Silvio Rodríguez (Cultura, Educación y Trabajo), Gabriel Lagomarsino (Encuentro Pilarense), José Molina (PJ) y Daniel Liberé (Reencuentro por una Nueva Argentina).
El Frente Pilarense puso el foco en las obras en el barrio Peruzzoti y la planta cloacal con la denuncia por «administración fraudulenta» que tuvo como denunciante a la edil Paula González. «Recibieron millones y no están las obras, pero en las planillas se facturaron y pagaron», indicó. También apuntó a la subejecución de partidas destinadas a fines sociales como con el retaceo en el Servicio Alimentario Escolar al que apuntó que son $48 millones «que están en el banco».
Su par de bancada, Laurent, puntualizó que son $600 millones el monto no ejecutado para el SAE, obras y escuelas que «decidieron postergar en obras para ponerlos en el sistema bancario para guardarse plata para la campaña». A su vez, denunció a la cartera de seguridad y al Centro de Operaciones y Monitoreo de «espiar, perseguir y hacer informes» de opositores.
En tanto, el también pre-candidato a intendente, De Achával, que gran parte del tiempo no pudo hablar debido a los insultos y silbidos de algunos de los presentes, también se refirió a la situación y denuncias por las obras en Monterrey para señalar que «la realidad allí no se modifico como muestra la rendición de cuentas y como sostiene su gabinete». “La gestión de Ducoté fracasó y le mintió a los pilarenses; se nos hace difícil despegarlo de Macri; vemos números y planillas pero muy poca humanidad y sensibilidad con los que la están pasando mal», agregó.
El edil de Unidad Ciudadana, Roldán, apuntó a la «falta de transparencia» en los sitios web del municipio. Al mismo tiempo criticó en materia de salud la falta de alimentos para hospitales y el «vergonzoso» servicio del SAME que de «13 ambulancias funcionan 4 o 5». En seguridad, los más de $2 millones para sostener al COM mientras que «la gente dista de tener la seguridad que necesita».
Por su parte, otro de los pre-candidatos a jefe comunal, Lagomarsino, fue el que en más ocasiones pidió la palabra, tanto para plantear sus diferencias como para también responder algunos de los datos que daba el oficialismo. Apuntó a la falta de transparencia y datos en los portales; el mal gasto del dinero público señalando que «no se pone el foco en las prioridades de los vecinos» y la ineficacia ante la contratación de 101 empleados nuevos en el Concejo Deliberante respecto a fines de 2015.

El oficialismo, por su parte centró la defensa principalmente en la buena administración de los recursos y el asfaltado de calles y veredas. Los concejales Zakhem, Ranielli, Trindade, principalmente, fueron quienes expusieron al respecto.
La radical Zakhem destacó el equilibrio fiscal con $5.334 millones de presupuesto y $5 mil de gastos de los cuales un 32% ($1.333M) fue para obras públicas y 23% ($1.175M) a salud, entre los rubros más destacados. Al mismo tiempo, el haber saldado en su totalidad una deuda flotante de 300 millones de pesos.
La edil destacó de la gestión la actuación de AYSA. En educación: la mejora en vacantes y reformas edilicias, transferencia del SAE. En Salud: la atención primaria, de emergencia y el segundo nivel de atención; los trabajos en el proyecto de Red AMBA, la remodelación y ampliación de áreas, mejores edilicias en 12 CAPS; la próxima finalización del Hospital Maternal; el servicio SAME y de ambulancias; y la mejora en las guardias. En Seguridad: la digitalización; la guardia urbana; y la instalación de 900 cámaras y domos. En Obras: 1000 cuadras de veredas, 55 mil baches, mas de 4 mil luminarias arregladas, más de 150 plazas puestas en valor; y desagües pluviales.
Por su parte, Ranielli, más allá de sumarse a algunos de los datos de Zakhem apuntó a la transparencia indicando la existencia de la clave Rafam, el portal de obras públicas y la difusión de un Boletín Oficial. Pero destacó el dinero por el que se acusó al oficialismo de estar financieramente en los bancos: “se reservan los fondos para hacer frente a la deuda flotante, tal vez antes no estaban acostumbrados a la eficiencia administrativa, administrar bien no es dejar la plata quieta».«Se ha cuadruplicado el ingreso haciendo que todos paguen, pudimos ampliar la base contributiva, así tendremos mas dinero y así podremos empezar a bajar otras tasas«, agregó.
En tanto, el presidente del Concejo Deliberante, Trindade, destacó la «buena administración» de los recursos del legislativo. De los 125 millones se gastaron 100, con un ahorro de casi 25 millones. Así, indicó que el 96% fue para el pago de sueldos del personal. “Vamos a terminar el año austeramente pero con todo lo que necesitamos para seguir trabajando, porque administramos como corresponde”. “Los que presumen que estamos haciendo mal las cosas vayan a la justicia y no a los medios. Yo no voy a renunciar a mis obligaciones», disparó ante algunos señalamientos de la oposición que decían que debía renunciar a su cargo.
