En los últimos días se suceden reuniones para intentar lograr un acuerdo electoral. Felipe Solá se reunió con Cobos y Stolbizer. Duhalde y Alfonsín bendecirían el acuerdo.El factor Carrió y la guerra de egos. La llegada de Michetti al país aceleraría los tiempos.
“No estoy dispuesto a que un par de candidaturas o nombres impidan el acuerdo, aquí está en juego el futuro de la Nación”. Palabras más, palabras menos, así se expresó entre sus íntimos Eduardo Duhalde. El ex presidente ha acumulado tanto odio contra los Kirchner y bronca hasta con sí mismo que ahora se ha propuesto hacer todos los esfuerzos para que el kirchnerismo pueda ser derrotado en las próximas elecciones.
“El que puso a este loco, que se lo lleve”, así reza la frase antonomásica por excelencia, que un chacarero le habría dicho al ex presidente en Entre Ríos. Algo que contó Barrionuevo en un asado este verano y que los políticos repiten sin saber si efectivamente ocurrió, pero que han adoptado como propia.
Esta semana será de mucha tensión y el campo es uno de los temas. Los autoconvocados han desbordado a la Mesa de Enlace y cortan parcial y totalmente las rutas a lo largo y ancho del país, mientras hemos entrado en los primeros días de un paro de comercialización de algunos productos, que se extenderá hasta el viernes. El anuncio de coparticipación del 30% de las retenciones de soja para las provincias y municipios provocó un boomerang, una vez más. Y la primera semana de abril, la oposición en el Congreso intentará conseguir el quórum para bajar las retenciones.
El miércoles, el Senado debe decidir si se adelantan o no las elecciones para el 28 de Junio. Mientras el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto promete tener las manos suficientes para su aprobación, la senadora “Chiche” Duhalde dice: “se van a llevar una sorpresa”.
INTENTOS POR UNIFICAR
Néstor Kirchner ha dejado bien en claro después del último acto en Merlo, la idea de plebiscitar en las futuras elecciones el futuro de su proyecto político y el Gobierno de Cristina. Pérsico dice que no dijo, lo que dijo, pero probablemente haya expresado el pensamiento íntimo de su jefe político.
Ante este panorama, los jefes políticos de la oposición han puesto en marcha una rueda de consultas entre ellos, que se intensifica hora tras hora para lograr lo impensado: una lista común en los principales distritos del país para vencer al kirchnerismo.
Es una guerra de egos y vanidades de difícil resolución, pero que ha encontrado algunos puntos afines. Por ejemplo, la necesidad de instalar una agenda programática y parlamentaria para el país para los próximos años. La idea que alumbra Cobos, junto a Felipe Solá y los ex presidentes Duhalde y Alfonsín es llegar juntos en estas elecciones, pero conservar las autonomías para el 2011. Detrás de esto también hay que ubicar como siempre a Luis Barrionuevo y Enrique Nosiglia, mentores del pacto de Olivos del 93.
El camino encuentra resistencia entre peronistas disidentes, radicales, la Coalición Cívica y el macrismo o socialistas. En la Provincia, el PJ opositor quiere y la UCR no.
El “Colorado” De Narváez sería quien encabece la lista para enfrentar a Kirchner y Solá resignaría ese lugar, pero se quedaría con un lugar de privilegio en el armado y podría presidir la Cámara de Diputados a futuro si le dan los números. La lista se completaría en los primeros lugares con Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer que duda de una ingeniería tan compleja.
Claro que en política, dos más dos no son cuatro y mucha gente vería esta suerte de nueva alianza como un regreso al país de 2001. Es que el kirchnerismo así se va a encargar de presentarlo, si es que el acuerdo se materializa. Y hasta Kirchner podría llegar a subir algo su intención de voto ante esta extrema polarización. El país se ha convertido en una suerte de lógica binaria y perversa, estás con los K o estás contra los K. ¿La gente? Bien, gracias.
LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Desde este lunes, aparecerá en escena de regreso tras su viaje por Centroamérica, la vicejefe de Gobierno. En este armado resultará clave su negociación para lograr poner en sintonía a su amiga Elisa Carrió con su jefe Mauricio. Ambos son dirigentes con aspiraciones presidenciales. Michetti quiere encabezar la lista de legisladores porteños y ofrecería a la chaqueña, vía libre para que encabece en Capital la lista de diputados nacionales. Resulta difícil que la Coalición decida integrar listas comunes con el macrismo en la ciudad porque podría licuar su perfil entre los porteños. Una lista común suena casi imposible y no parece que Macri le deje despejado el camino a Carrió para la lista de diputados nacionales.
De solucionar estas cuestiones en Provincia y Capital, se aprestarían a pensar el tema en Santa Fe, donde dos líderes antikirchneristas se disputan la supremacía: Binner y Reutemann, a quienes quieren dentro de este acuerdo. Claro que el socialista ha desdoblado las elecciones para Septiembre y eso es un alivio para todos porque despeja el panorama de la inmediatez.
Por Eduardo Román
