Luego de la muerte de Néstor Kirchner, el Peronismo Federal deberá replantear sus estrategias discursivas. La figura del ex presidente era la principal destinataria de las críticas. Las manifestaciones populares del día del velatorio llaman a la reflexión dentro del espacio. Existen distintas posturas.
El Peronismo Federal se vio obligado a reformular su estrategia. El espacio deberá meditar nuevas consignas. Los principales argumentos del sector giraban alrededor de las críticas a la figura del hoy fallecido Néstor Kirchner.
Así las cosas, el senador salteño Juan Carlos Romero recibirá a Eduardo Duhalde, Mario Das Neves, Alberto Rodríguez Saá y su hermano Adolfo, Carlos Reutemann, Felipe Solá y Ramón Puerta. El diputado nacional Francisco De Narváez no participará del encuentro.
Una de las versiones que rodeaba al sector era la posibilidad de un acercamiento con el PJ oficial. Algo poco probable, pero con lo que algunos especulan, al menos para participar de las internas abiertas del próximo año.
En el Peronismo Federal existen varios perfiles. Duhalde se proclamaba como el hombre que trajo a Kirchner y como aquel que también lo iba a sacar. Solá tuvo expresiones generosas hacia el oficialismo luego de las manifestaciones populares el día de las exequias. Otros aparecen como más moderados, y los demás mantienen un perfil opositor a la gestión más allá de la figura de Kirchner.
Además, por fuera del espacio gana puntos Mauricio Macri, quien ahora no es visto con malos ojos para generar una alianza opositora.
De todas formas, fuentes del espacio aseguraron que se ratificarán las cuatro precandidaturas presidenciales. Lo cierto es que la gran expresión popular los últimos días de la semana pasada son un llamado al análisis
Luego de la muerte de Kirchner, hubo diferentes posturas dentro del Peronismo Federal, de hecho existen versiones que indican que algunos de sus integrantes recibieron llamados del oficialismo para una reunificación del peronismo.
El grupo de los 8 intendentes también pone su cuña. Ahora estarían más proclives a dialogar para un reacomodamiento con el oficialismo. Hasta la semana pasada tenían un pie en cada plato y se paraban sobre su autonomía de gestión.
A esto se suman las especulaciones de una relación ya no tan buena entre Graciela Camaño y Eduardo Duhalde. A la diputada le criticaban sus buenas migas con Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey, y su deseo de fomentar jóvenes cuadros políticos.
