El Conservatorio de Música de San Martín recibe a más de 1.700 alumnos. Está en peligro de derrumbe, llueve más adentro que afuera y la novela con la Provincia de Buenos Aires por la licitación de la nueva sede pone en riesgo el ciclo lectivo 2007.
Por César Morielli
“Va a haber Conservatorio en el 2007, como sea”, lo dijo el director del Conservatorio de Música de San Martín, Eduardo González Velasco, que intenta ser optimista y le asegura tranquilidad a los más de 1.700 alumnos que aprenden a transformar el ruido en música bajo la tutela de 140 profesores, 13 preceptores, 2 bibliotecarios y 6 auxiliares.
El Conservatorio de Música es una escuela pública dependiente de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, en manos de Adriana Puiggrós. Las dos sedes principales, en la calle Tucumán 2153, son viejas y destruidas casonas; donde cada vez que llueve se deben suspender clases y correr a toda velocidad para tapar instrumentos y computadoras para que no se echen a perder con el agua. “Llueve más adentro que afuera” dijo el director. De todas maneras, las puertas, paredes y techos ya sufrieron los estragos del deterioro. A tal punto, que el arquitecto designado por el Consejo Escolar, Mario Ciofane, realizó un informe donde detalla que las instalaciones corren peligro de derrumbe, lo que imposibilita realizar arreglos en los techos y membranas, y las consecuencias que esto conlleva al sistema eléctrico, de cloacas y drenaje de agua.
El edificio donde se dan las clases es alquilado por la Municipalidad de San Martín a un privado y cedido a la cooperadora del Conservatorio, que nunca tuvo un edificio propio en sus 20 años de existencia. Empujados por el riesgoso estado edilicio de las sedes principales, buscaron un nuevo lugar, y lo encontraron. Un hermoso edificio en la Calle San Lorenzo 2381, que la dirección de Escuelas no podía comprar pero sí alquilar, de hecho el contrato de alquiler se firmó en Septiembre del 2005. Sin embargo, el edificio debía ser refuncionalizado.
Se efectivizó el alquiler y se hizo el proyecto de refuncionalización con los arquitectos de la dirección de Infraestructura de la Provincia, y también re realizaron reuniones para determinar las necesidades de la Institución. En enero del 2006 se terminó el proyecto y se hicieron los planos respectivos que fueron enviados a Infraestructura Escolar para que realice los cálculos y haga el llamado a Licitación. Sin embargo, en los meses siguientes no hubo información sobre la misma, y luego de mucho insistir y sin conseguir nunca una reunión en persona con el Director de Infraestructura Fernando Figmonare, la cooperadora fue comunicada telefónicamente que “los costos habían cambiado y debían ser actualizados”. En marzo las clases ya habían comenzado.
Finalmente la Licitación salió, con demoras pero salió. El hecho de que en el Conservatorio de Música se enteraran por los diarios y que nadie se comunicara con ellos, ya parecía un detalle menor: fue publicada en Clarín y en la página web de Infraestructura a principios de julio de este año. Se trataban de $284.000 y se radicó en el Consejo Escolar de San Martín. A pesar de que ese monto no cubría las necesidades planteadas por los arquitectos que realizaron el estudio, en el Conservatorio aceptaron la cifra para no seguir dilatando el proceso. No se preveían rejas de seguridad, film protector de vidrios (el frente es totalmente vidriado), sistema de ventilación, acustización apropiada ni remodelación de baños, entre otras cosas.
El 18 de julio se abrió la propuesta de una única empresa oferente y se elevó el otorgamiento a Infraestructura Escolar. A mediados de octubre, todo el trámite está demorado. “Faltaban papeles de la empresa”, “se estaba reestudiando el costo”, “se le dio a la empresa un nuevo plazo”; fueron algunas de las excusas que escucharon desde el Conservatorio para fundamentar las demoras. Mientras tanto, el edificio se estaba alquilando desde septiembre, pero seguía inutilizado.
El jueves 12 de octubre, el director del Conservatorio, recibió un llamado que le comunicó qué el director de Infraestructura de la provincia, Ing. Fernando Figmonare, “consideraba inapropiada la licitación porque no se puede invertir tanto dinero en un edificio alquilado, qué no tenían dinero para hacerlo y que habían acordado ofrecerle $100.000 para hacer lo que se pueda y mudarse cuanto antes”. El director González Velasco se negó al ofrecimiento.
Este episodio encuadra un entramado preocupante. Si el presupuesto de la Provincia de Buenos Aires ya había previsto el costo necesario para el Conservatorio de Música, si se llamó a licitación por un monto previamente calculado por los mismos especialistas de la Dirección de Infraestructura, si dicho llamado se publicó en los medios legales para hacerlo: ¿Dónde está ese dinero?. Si se habían adjudicado $284.000, ¿porqué Figmonare ofrece sólo $100.000 y por fuera de la Licitación?. Y lo que es más alarmante, si el dinero ya había sido adjudicado y presupuestado, ¿dónde fueron a parar los otros $184.000?
El edificio que les alquila la Municipalidad de San Martín, donde hoy por hoy funciona el Conservatorio, debe ser desocupado el 20 de diciembre por cuestiones contractuales de alquiler. Desde el palacio municipal aseguraron que no los dejarán a la intemperie el próximo año. Habrá esperar para saber que pasa entonces, habrá que aguardan por soluciones. Y habrá que sumar un nuevo capitulo al deteriorado estado edilicio de los lugares educativos que en el 2006 nos trajeron una mala noticia tras otra. Que mejor que amenizar la espera con un poco de música, la comunidad sanmartinense pide que la banda siga tocando… aunque desde la provincia de Buenos Aires algunos desafinen.

