Mientras la esposa de Massa levantó el perfil en las últimas semanas y se mostró junto a Giustozzi en San Isidro, De Narváez y Cariglino compartieron escenario en San Miguel. “Aquí está la fórmula”, dijo ese día el intendente local, Joaquín de la Torre. En esa misma línea se había manifestado el jefe comunal de Pilar, Humberto Zúccaro.
Por Gonzalo Cores
Durante el plenario que el Frente Renovador realizó a principios de marzo en San Martín, Malena Galmarini de Massa fue una de las más activas en la organización. Mientras su marido, el candidato a Presidente Sergio Massa, tomaba los últimos sorbos de agua y esperaba a ser anunciado en una esquina del microestadio, Malena –handy en mano– corría de un lado para el otro para que la entrada de su esposo sea triunfal y sin ningún inconveniente.
Mientras el locutor anunciaba la cantidad de militantes presentes en la Sociedad Alemana de Ballester, Malena dio cuenta de que uno de los parlantes no funcionaba. Se subió a un pequeño andamio e, improvisando, empezó a tocar todos los cables, hasta que lo arregló. Se bajó del andamio y fue corriendo a abrazar a Massa y a desearle suerte.
El protagonismo que tuvo Malena en la organización de ese acto, lo empezó a tener cada vez más en la campaña del Frente Renovador. Si bien su esposo recorre las provincias de todo el país, ella está asentándose en la Provincia de Buenos Aires. Ya es constante su presencia en los escenarios y actos proselitistas del massismo bonaerense.
En el comando de campaña de Massa aseguran que varios estudios de opinión pública dan cuenta de una alta aceptación entre el electorado. “Suma en muchos aspectos, y no resta en ninguno”, aseguran en Tigre. La secretaría de Políticas Sanitarias de ese Municipio tomó protagonismo luego de insultar en los pasillos de un canal de televisión al principal rival de su marido, el gobernador Daniel Scioli.
El último fin de semana, Malena apareció muy cerca del precandidato a Gobernador del massismo, Darío Giustozzi. Algunos explican que fue una forma de Massa de “mimar” al ex intendente de Almirante Brown, quien semanas atrás expresara su disconformidad con la campaña de Francisco de Narváez; pero otros operadores massistas advierten que la primera dama de Tigre se “mostrará con todos los precandidatos”. Lo cierto es que, por el momento, solo lo hizo con Giustozzi. Y claro…las versiones de una posible fórmula empezaron a circular.
Se sabe: hoy el Frente Renovador tiene cuatro precandidatos bonaerenses, pero el tigrense quiere que, en pocas semanas, sólo queden dos fórmulas. En ese esquema, quienes no tienen lugar son Jesús Cariglino y Mónica López.
En su paso reciente por Bella Vista y Malvinas Argentinas, Massa ubicó en el palco a De Narváez junto a Cariglino. Luego, en Escobar, dejó a Giustozzi trabajando junto a Malena.
En sendos actos, el diputado de Tigre aprovechó para calmar las aguas, en torno al objetivo de llegar al megaacto que prepara el massismo para el 1ero de mayo sin ninguna herida abierta. Pero también le sirvió para ir aceitando dos posibles fórmulas que compitan en las PASO bonaerenses del Frente Renovador: Giustozzi-Malena versus De Narváez-Cariglino. "Casi segura que esa es la fórmula del Colorado", confesó un ex concejal denarvaísta del conurbano.
La semana pasada, el intendente de Pilar, Humberto Zúccaro, ya había propuesta este último binomio: “Me parecería excelente. Es una opinión personal no lo he hablado con nadie. Y quizá cuando Jesús lo escuche me diga ‘estás loco’ pero me parece excelente para ocupar espacios y no quedarnos con mezquindades. Si a De Narváez le dan bien los números y la primera sección electoral no puede dejar ese espacio con alguien lanzado a la carrera por la gobernación como Jesús Cariglino”, había afirmado.
Luego, en Bella Vista, el jefe comunal de San Miguel Joaquín de la Torre se manifestó también en esa misma sintonía. Junto a Massa, y en el medio de De Narváez y Cariglino, el sanmiguelino lanzó: “Aquí está la fórmula”.
