Lo advirtió un comunicado de la Cancillería de Corea del Norte. Después de los ensayos del 9 de octubre, las potencias cercaron diplomáticamente a Pyongyang. Una actitud cínica de los países capitalistas.
PARA NORCOREA, LA RESOLUCION DE LA ONU ES UNA DECLARACION DE GUERRA
Por Emiliano Martínez
Un comunicado enviado el lunes 16 de octubre, desde la Cancillería de Pyongyang, afirma que las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU debido al ensayo nuclear de la semana pasada, no son mas que una “declaración de guerra”, y advirtió que responderán “sin misericordia” a cualquiera que viole su soberanía.
La resolución 1718, impone sanciones económicas al país comunista, y fue votada por unanimidad por los 15 miembros, después de un acuerdo entre China, Rusia y Estados Unidos. El comunicado de Corea del Norte, aclara que “nuestra Nación quiere la paz pero no le teme a la guerra”. La cancillería china volvió a pedir a Pyonyang que no aumente la tensión y resuelva el conflicto "mediante el diálogo y la consulta".
El pasado 9 de octubre, el gobierno de la Republica Popular de Corea del Norte, realizó un ensayo nuclear bajo tierra, que llevó al “mundo civilizado” hacia un estado de preocupación y rechazo a ese tipo de practicas. Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China, Rusia y Japón, unieron fuerzas para un reproche internacional sobre las actitudes hostiles de Corea del Norte.
Este cerco diplomático que recibió el régimen de Pyongyang se profundizó al día siguiente de los ensayos, con el nombramiento del actual canciller de Corea del Sur Ban Ki Moon, como nuevo Secretario General de las Naciones Unidas a partir de 2007 en reemplazo de Kofi Annan. Moon posee un diploma en Administración Publica de las Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad estadounidense de Harvard.
Sin embargo, este 12 de octubre, Estados Unidos presentó un proyecto de sanciones menos duras que las actuales para con el gobierno norcoreano de Kim Jong Il, debido a presiones de Rusia y China. La posición de estas dos potencias no sorprende.
Luego de la 2da Guerra Mundial en 1945 y de la invasión del Imperio Militarista japonés, la península de Corea fue dividida en dos por el paralelo 38, entre un norte apoyado por la entonces Unión Soviética y un sur protegido por los Estados Unidos. Durante toda la guerra fría, Corea del Norte fue subsidiada y apoyada militarmente por China y la Unión Soviética. En 1950 el norte atacó a Corea del Sur, y así se produjo una de las más cruentas guerras del pacifico con casi un millón de muertos. Detrás de esa guerra estaban los intereses soviéticos y norteamericanos.
El conflicto que se muestra en los medios es debido a las sanciones que Norteamérica le impuso a entidades financieras acusadas de lavar dinero para el régimen norcoreano. Además, el hecho que Corea del Norte se haya retirado del Tratado de no Proliferación Nuclear, y haya comenzado a fabricar mísiles Taepodong-2 con capacidad para llevar ojivas nucleares, es algo que preocupa a los norteamericanos.
Por otro lado, a pesar de la caída del muro de Berlín y del sistema bolchevique, Rusia y China pretendían mantener un status quo en la región del Asia. Sin embargo, la presión internacional los esta llevando a cambiar su posición. Si la guerra fría se caracterizó por un conflicto entre dos ideologías, los noventas fueron los años de la profundización de una única ideología: La globalización. Sistema que no a dejado exentos a paises como Rusia e incluso China, un régimen comunista que ha llegado a respetar la propiedad privada y recibir cientos de empresas estadounidenses hasta llegar a ser el país con mas bonos de deuda norteamericanos. Incluso su presidente, Hu Jintao, se sentó a comer en la mansión del dueño de Microsoft, Bill Gates. La consolidación de la globalización como macro sistema del liberalismo económico es la entraña del conflicto.
Por supuesto que Corea del Sur, y Japón –el país asiático mas occidental- tienen un gran peso respecto a este cambio en el escenario político del pacifico. Y en nombre de la paz, de la estabilidad política y del sistema de derecho, reprimen cualquier tipo de conflicto frente a los “parias” norcoreanos.
En definitiva, como las presiones contra Irán se han calmado, es necesario poner de manifiesto un antitipo, suficiente para eclipsar los crímenes cometidos (y los que se siguen cometiendo) en oriente medio. Para Estados Unidos, y por consiguiente para la comunidad internacional, Corea del Norte es otro “estado canalla”.
El cinismo norteamericano y su actitud esquizofrenica contra todo país que se dispone a obtener o fabricar armamento nuclear es evidente. Hay que aclarar, que los únicos osados y animales capaces de poner en práctica esa capacidad destructora fueron los Estados unidos en 1945 en Hiroshima y Nagasaki. No solo eso, sino que los estadounidenses, hicieron mas de 1000 ensayos nucleares, Gran Bretaña alrededor de 700, Rusia mas de 500 y otros cientos repartidos entre Francia, India y Pakistan.
Pero hay que tener en cuenta que durante la Guerra Fría, el armamento nuclear sirvió como contrapeso entre dos titanes. Es lógico que ante la bestial armada de George Bush, y su mesianismo protestante, lo único que le queda a una nación tan anacrónica como Corea del Norte es poseer bombas nucleares para disuadir cualquier ataque.
Es cierto que es demasiado peligroso para el mundo la producción de esta clase de armamento, capaces según estudios realizados, de hacer estallar todo el planeta. Pero para desterrar este tipo de aniquilamiento, y empezar una política internacional seria, el descaro de los “pacifistas armados” debe dejarse de lado.
