Ante el conocimiento público que tomó una causa judicial por narcotráfico en la villa La Cárcova, en la cual quedaron involucrados policías de la más alta jerarquía en el municipio, Paola Molina -precandidata a intendente por el Frente de Izquierda en la Lista Unidad- opinó sobre el episodio.
La precandidata a Intendente del Frete de Izquierda en San Martín Paola Molina declaró: "Desde el Partido Obrero hemos denunciado sistemáticamente que la política de combatir la inseguridad que azota el distrito reforzando la misma policía que organiza el delito es como combatir un incendio echando mas combustible. La investigación judicial arroja ya no la complicidad policial con el narcotráfico sino su rol organizador, con un sistema de cajas negras, extorsiones y protección a los narcos elegidos.”
La dirigente agregó que "los habitantes de La Cárcova están rodeados por una mafia integrada por narcotraficantes y por una fuerza policial que se ha destacado, también, por la represión más brutal a los jóvenes del barrio”.
“La comisaría de José León Suarez –continuó- es tristemente célebre por los maltratos que sufren todos aquellos que son detenidos. En el barrio han muerto muchos jóvenes por las guerras entre narcos y por la policía, como los jóvenes Franco Almirón y Mauricio Ramos, asesinados en el 2011."
“No se trata de manzanas podridas”, dijo, y agregó: “Comisarios y responsables del distrito aparecen involucrados, algunos de ellos prófugos, reflejando que la policía integra la cadena del delito organizado.”
EL PLANTEO DEL PARTIDO OBRERO
Paola Molina dijo que “mientras los Katopodis y los Ivoskus comparten el reforzamiento de la policía -que en el caso de la policía local también ya ha tenido un caso de gatillo fácil-, desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda planteamos una respuesta que va al fondo del problema: en primer lugar, la disolución de las fuerzas represivas y su reemplazo por una nueva organización reclutada por los organismos de derechos humanos, cuyos funcionarios sean elegidos por el voto popular y asimismo revocables; apertura de los libros de las comisarías al control de las organizaciones de derechos humanos. Y acompañamos la movilización de los vecinos contra el delito que nace del mismo estado.”

