El periódico “Pagina/12” y la revista “7 Días”, publicaron sendas notas donde acusan al candidato de Unión-PRO, Ignacio Arcidiácono, de haber tenido participación en la Triple A. Dialogamos con Ragendorfer, autor de la nota del semanario.
Dos publicaciones vinculadas al Gobierno Nacional, el periódico “Pagina/12” y la revista “7 Días”, han publicado artículos donde acusan al candidato en San Martín de Unión-PRO, Ignacio Arcidiácono, de haber tenido participación en la Triple A y la represión durante los años previos a la dictadura militar.
El semanario utilizó fotografías de La Noticia Web para ilustrar el artículo en cuestión, y lo mismo hizo Página/12. Para Arcidiácono (VER APARTE), se trata claramente de una operatoria contra Mauricio Macri promovida desde las sombras por personajes vinculados al ex Intendente justicialista Pablo Landolfi, herido por quedarse afuera del armado de los cierres de listas del macrismo bonaerense, el mes pasado. De todas maneras, ello no quita la posibilidad de que el candidato Arcidiácono haya tenido que ver con la Triple A y la represión durante los años de plomo. Veamos:
El título de la revista “7 Días” fue muy fuerte: “Candidato de la Triple A”. La producción de La Noticia Web estaba al tanto de esta situación debido a denuncias anónimas realizadas en nuestro foro de opinión. En consonancia con esta situación, aparecieron las notas publicadas por los medios recién citados, donde se acusa al hombre de Macri de ser ex director de inteligencia de la Policía Federal de Córdoba y de pertenecer a la Triple A. Como dato se agrega que en el 2003 compartió la boleta electoral con Gabriela Michetti.
El artículo firmado por el colega Ricardo Ragendorfer agrega que uno de los trabajos de la Superintendencia de Seguridad Federal -a la cual Arcidiácono pertenecía según legajo- era encargarse de la Inteligencia en Córdoba.
Vale como aclaración, que en aquellos tiempos, la provincia de Córdoba estaba intervenida por el Ejecutivo Nacional de Isabelita, a través del brigadier Oscar Lacabanne, quien respondía a López Rega y al General Menéndez. El gobernador Obregón Cano había sido echado de sus funciones en septiembre del 74, tras una sublevación de la policía cordobesa encabezado por el teniente coronel Antonio Navarro conocida como “NAVARRAZO”. Allí habría nacido la versión cordobesa de la Triple A, más conocida como el “Comando Libertadores de América”. Esto significó la “derechización del gobierno democrático cordobés”, al igual que lo que ocurrió en la provincia de Buenos Aires cuando la derecha sindical desplazó a Bidegain por Victorio Calabró
A partir de este acontecimiento, y gracias a los decretos de aniquilamiento firmados por Ítalo Lúder, la Policía Federal y la Policía de la provincia rendían cuentas al poderoso Cuerpo III del Ejército Argentino comandado por el represor Luciano B. Menéndez.
La denuncia en la que se basa el periodista Ragendorfer para acusar al hombre de Macri en San Martín es del 8 de marzo de 1983. El oficial Rodolfo Peregrino Fernández declaró ante la Comisión Argentina de Derechos Humanos: “Las acciones clandestinas se efectuaban a través de la Delegación de la Policía Federal, cuyo jefe era por entonces el comisario Francisco Laguarda, actuando como jefe de inteligencia el oficial inspector Arcidiácono”. Ellos efectuaban sus tareas en colaboración con el Destacamento 141 de Inteligencia “General Iribarren. Uno de los miembros más destacados de aquella unidad era el teniente primero Vergéz, alias “Gastón”…”
En su declaración, Peregrino Fernández se refería hechos del Comando Libertadores de América de fines de 1975. Así se llamaba a la Triple A cordobesa. Dicha organización asesinó a miembros de la familia Pujadas, a Marcos Osatinsky, al soldado Jiménez, a Eduardo Jensen; y en febrero del año siguiente secuestró a 60 personas y explotar viviendas y cuerpos previamente acribillados.
En el libro “Yo fui Vargas”, Vergéz narra algunos detalles de sus operaciones, que lo “llevaron a contactarme con un oficial inspector de la Delegación de la Policía Federal, que me brindó el apoyo de un grupo conocedor del ambiente. Con ellos hice toda una serie de procedimientos”. Unas líneas más adelante, el autor se lamentaba que en otoño de 1976 “esa alegre camada de Federales tuvo que regresar a Buenos Aires”. En abril de ese año, el comisario Laguarda fue nombrado subjefe de la Policía Federal.
En este contexto, el artículo de Página/12, de Eduardo Tagliaferro, del miércoles 12 de septiembre, afirma que en el libro “Como los nazis, como en Vietnam”, Alipio Paoletti relató que antes del golpe militar el aporte de la Policía Federal al accionar de la Triple A “fue brindado por la delegación de la repartición en Córdoba, cuyo jefe era en esa época el comisario Francisco Laguarda, y el jefe de Inteligencia era el inspector Ignacio Arcidiácono”.
La nota de Tagliaferro agrega: El capítulo cordobés de la Triple A tuvo una expresión propia, el Comando Libertadores de América. En febrero de 1974, la policía cordobesa, comandada por el teniente coronel Antonio Domingo Navarro, se sublevó contra el gobernador Ricardo Obregón Cano, electo en marzo de 1973. El Navarrazo marcó un recrudecimiento en la escalada represiva. Allí nació la versión cordobesa de la Triple A. Paoletti describió que “según la versión del sargento Manzanelli, del destacamento 141, el Comando Libertadores de América ‘nació como resultado de la iniciativa de la oficialidad joven, en especial de la destinada en los servicios de inteligencia’”.
Sobre este tema, Ricardo Ragendorfer, autor de la nota de “7 Días”, dialogó con Eduardo Román en “Pasa de Todo”, por la 104.7. Escuche el audio de la entrevista clickeando PLAY debajo de la foto que ilustra esta nota.
QUERÍAMOS CONOCER ALGUNOS ASPECTOS MÁS DE LA INVESTIGACIÓN QUE LLEVÓ A ESCRIBIR ESTE ARTÍCULO SOBRE ARCIDIÁCONO. HAY QUE EMPEZAR A SACAR ALGUNAS CONCLUSIONES PORQUE ESTE HOMBRE NO TIENE NINGUNA IMPUTACIÓN DIRECTA DE LA ORGANIZACIÓN DE DERECHOS HUMANOS, ¿O SI LA TIENE?
Las primeras noticias que hay sobre Arcidiácono datan de 1983, cuando Juan Peregrino Fernández, que era un oficial de la Policía Federal, declara ante la Comisión Argentina de Derechos Humanos, en el cual se revela por primera vez el esquema por el cual funcionaba la represión ilegal en Argentina. En ese sentido, Arcidiácono prestaba, en ese momento, servicios en la Delegación Córdoba de la Policía Federal. Y meses anteriores al golpe, durante la sangrienta intervención de Lacabanne, tanto el como el comisario Laguarda –que está acusado actualmente de crímenes de lesa humanidad- trabajaban en conjunto con el Destacamento 141 de Inteligencia de Córdoba, cometiendo más que actos de represión, actos directamente terroristas.
EN ESE SENTIDO, ARCIDIÁCONO REPORTABA AL COMISARIO FRANCISCO LAGUARDA.
Exactamente. Francisco Laguarda, con posterioridad desde abril de 1976, hasta fines de ese año, fue nada menos que subjefe de la Policía Federal. En ese sentido, tenía a su cargo todos los centros clandestinos de detención que dependían de la Policía Federal.
CLARAMENTE UNO PUEDE INFERIR QUE A PARTIR DE LA CAÍDA DE OBREGÓN CANO, LA INTERVENCIÓN DE LACABANNE ES ALGO SIMILAR A LO QUE OCURRIÓ CON CALABRÓ CUANDO CAYÓ BIDEGAÍN EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES. MARCÓ LA PRESENCIA POLÍTICA DE LA TRIPLE A EN ESAS PROVINCIAS.
Yo diría que fue peor, porque el reemplazo de Victorio Calabró por Bidegaín fue, más que nada, un golpe de la derecha sindical. La caída de Obregón Cano, hecho que históricamente se conoció como el Navarrazo, fue directamente la toma del poder en Córdoba de la derecha terrorista. De hecho, aún antes que Tucumán, y como yo lo señalo en la nota, Lacabanne articuló en Córdoba el primer laboratorio nacional del terrorismo de estado. O sea, de algún modo se ensayó en Córdoba, desde septiembre de 1974 en adelante, lo que iba a suceder en el país a nivel nacional bajo el imperio de los militares.
RICARDO, ¿ENTONCES PARA VOS ES IMPOSIBLE DESPEGAR A ARCIDIÁCONO DE CUALQUIER ACTUACIÓN DE ESTA NATURALEZA?
Es imposible porque además en la investigación que hicimos en la revista “7 Días”, cruzamos las declaraciones que en su momento efectuara Peregrino Fernández acerca del papel de la delegación de la Policía Federal en Córdoba con el testimonio del capitán Héctor Vergéz, que fue uno de los jerarcas del campo de concentración La Perla, en esa provincia, y uno de los miembros más destacados del batallón 141 de inteligencia. Y hay varias coincidencias, tanto Peregrino Fernández, que es una especie de arrepentido, como el capitán Héctor Vergéz, que actualmente está preso por crímenes de lesa humanidad, señalan claramente el papel cumplido por la delegación cordobesa de la Policía Federal en la cual estuvo Arcidiácono.
Por otra parte, en su único pronunciamiento acerca del tema, porque se muestra demasiado huidizo para aclarar su papel en esos años, dijo que él en realidad estaba en documentación mientras que su legajo dice que pertenecía a la Superintendencia de Seguridad Federal, y allí pertenecía a la Dirección de Inteligencia.
VAMOS A VER SI TENEMOS SUERTE, EL NOS PROMETIÓ HABLAR PORQUE VENÍA HABLANDO CON NOSOTROS ANTES DE QUE SUPIÉRAMOS DE SU ACTUACIÓN, Y DE QUE PUDIÉRAMOS PROFUNDIZAR ESTO. DIJO QUE IBA A HABLAR, VAMOS A VER QUE ES LO QUE DICE, PERO QUERÍAMOS HACER UNA PRESENTACIÓN ACABADA DE LO QUE YA ESTÁ ESCRITO Y PLANTEADO SEGÚN ALGUNOS LIBROS, SEGÚN TU ARTÍCULO Y EL DE TAGLIAFERRO. ¿CÓMO FUE TU EXPERIENCIA CON ARCIDIÁCONO?
En su momento, una vez que salió la nota de Tagliaferro, lo llamé a Arcidiácono y quedamos en encontrarnos en la casa partidaria que ellos tienen en Villa Ballester, y sorprendentemente no estaba, aduciendo que se había ido a hacer un trámite electoral a La Plata. Lo esperamos un rato y quedamos en llamarlo. A partir de esto tuvo apagado el teléfono durante tres o cuatro días, hasta que finalmente atendió. En ese momento me dijo que nuestra nota no iba a ser posible porque faltando tan poco para las elecciones ellos habían priorizado los medios locales sobre los medios nacionales. Entonces yo le dije que tenía una sola curiosidad, si había pertenecido a la Triple A. En ese momento, el hombre casi se atraganta y se dio un ríspido diálogo en el cual el negó todas esas acusaciones diciendo que el estaba en documentación personal, que lo único que hacía era sellar pasaportes.
Un diálogo muy evasivo, pero por otra parte muy rico en el sentido que reconoció haber estado en Córdoba, haber pertenecido a la Superintendencia de Seguridad Federal, aunque adujo que solamente sellaba pasaportes. Lo cual es una actitud muy común en los represores, que dicen que estaban en la banda de música, o para todos ellos las acusaciones son un malentendido o una campaña en su contra. La Justicia, desde luego, tendrá que demostrar que no es así.
¿POR QUÉ PENSAS QUE LA JUSTICIA NO HA AVANZADO EN EL TEMA DE LA TRIPLE A Y CÓRDOBA?
El tema de la Triple A se reactiva recién a principios de este año, cuando el juez Oyarbide manda un exhorto a España para detener a Eduardo Almirón, que era uno de los jefes operativos de la Triple A. Con posterioridad se detiene a Juan Ramón Morales. Recién ahora se están reactivando algunas causas referidas al terrorismo de estado que tienen que ver con hechos ocurridos antes del 24 de marzo del 76.

