Ambos magistrados lo solicitaron para poder "detener de manera inmediata" al diputado kirchnerista. La Cámara Federal y el juez Rodríguez en la causa de Río Turbio. El juez Bonadio, por la compra de gas licuado. Ahora la pelota la tienen los diputados: ¿quién acompañarán el desafuero? ¿De Vido puede quedar preso la semana próxima como Baratta? "Buscan la privación ilegítima de mi libertad", señaló en un tweet.
El martes al mediodía, mientras en el Río Chubut la prefectura encontraba un cuerpo, la Sala II de la Cámara Federal le pedía a la Cámara de Diputados de la Nación que autorizara el desafuero para, luego, ordenar "la inmediata detención" del diputado del FPV Julio De Vido, quien fue ministro de Planificación Federal durante los 12 años del kirchnerismo.
Dos horas más tarde, el juez federal Luis Rodríguez le hacía el mismo pedido al presidente de la Cámara, el macrista Emilio Monzó. La solicitud iba acompañada de la aclaración que el desafuero lo pedía para detener a De Vido, en el marco de la investigación por el desvío de fondos para las obras de Río Turbio.
Esa misma tarde, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja, el macrista Pablo Tonelli, remarcaba que la comisión se reunirá el martes posterior a las elecciones para poder firmar dictamen y, de esta manera, votar el miércoles 25 en el recinto el desafuero de De Vido.
El jueves de esta semana, el juez Claudio Bonadio también pedía a Diputados el desafuero de De Vido para su posterior detención, en la investigación de la contratación de barcos de gas natural licuado. Además, por esa causa, se detenía a su mano derecho, Roberto Baratta, quien era subsecretario de Control de Gestión del Ministerio.
La pregunta del millón es si ahora la Cámara de Diputados votará su expulsión. Tonelli se mostró optimista con ese resultado, para el cual necesitan dos tercios de las manos presentes.
Con todo, De Vido sólo contaría hasta el momento con apoyo dentro de su propio bloque, el Frente para la Victoria. Incluido él mismo, serían unos 60 de los 73 diputados que se clasifican como kirchneristas o aliados.
El resto del cuerpo legislativo se divide entre los más de 160 miembros que se declaran abiertamente a favor del desafuero, un puñado de indecisos y otros que facilitarían el trámite solicitado por el juez con el faltazo. El gobierno nacional cree que le dan las manos.
Las mayores dudas en el conteo que hacía el oficialismo -que reúne 86 votos- están centradas en la actitud de los seis diputados del Frente Cívico Santiagueño, que responden al ex gobernador Gerardo Zamora. Se especula que podrían estar entre los ausentes, igual que dos riojanos del bloque Justicialista, entre ellos el ex mandatario Luis Beder Herrera, y el mendocino Pedro Miranda. Este grupo formó parte de los 95 escuderos que impidieron en julio la expulsión de De Vido, contra 138 que había votado a favor, más tres abstenciones y 20 faltazos.
Otros tres miembros del bloque PJ pasarán del ausentismo al apoyo del desafuero: su jefe, Oscar Romero, además de los pampeanos Gustavo Fernández Mendía y Sergio Zilotto. La mayor parte de esa bancada de 17 que guía Diego Bossio mantendrá su voto contra De Vido, igual que los 37 del interbloque massista.
Un drástico viraje será el de los cinco integrantes del Movimiento Evita. Su líder, Fernando “Chino” Navarro, anticipó que “habiendo un reclamo judicial, no hay obstáculos” para que apoyen el desafuero.
Los tres misioneros del Frente de la Concordia pasarán de la abstención al apoyo del desafuero.
Los vuelcos podrían abarcar a la diputada de Proyecto Sur, Alcira Argumedo, y a un peronista de Juntos por Argentina, Eduardo Fabiani, quienes en su momento sostuvieron al ex ministro. La misma estrategia adelantaron los 4 del Frente de Izquierda. “De Vido tiene que ir preso y se le deben sacar los fueros”, alegó Juan Carlos Giordano, uno de los que en julio se negó a avalar el apartamiento.
