La dirigente social se reunió con el intendente Katopodis y luego dialogó con LaNoticiaWeb. Con escepticismo, espera que el gobierno municipal cumpla con la entrega de alimentos, ropa y las herramientas que piden desde su organización. Duras críticas por el bajo peso de muchos niños en comedores populares.
Luego de reunirse con el intendente Gabriel Katopodis, la titular de Barrios de Pie San Martín, Ofelia Gongora, contó de qué se habló en ese encuentro. En una charla extensa con LaNoticiaWeb, una de las principales referentes barriales del municipio, además, habló de los acuerdos con el jefe comunal y sus expectativas luego de la reunión.
¿De qué habló en la reunión con el intendente?
Nosotros teníamos reclamos en cuanto a los comedores y las cooperativas. Sobre eso, prometió que nos darían los alimentos, la ropa y las herramientas que venimos pidiendo. Dijo que para el martes o el miércoles llamará por estos temas. También nos dio la firma para un Centro de Formación Profesional (CFP) que Barrios de Pie podrá tener acá en San Martín.
Con todo, ¿qué balance hace del encuentro?
Bastante bueno. Aparte de lo que comenté, discutimos muchas cosas de los barrios, sobre todo en lo que se viene haciendo y en lo que falta. Pero hay que seguir esperando, hay que ver cómo responden después. Ya avisamos que si, a martes o miércoles, no nos dan ninguna resolución, volveremos a ir.
¿Es la primera vez que se reúne con el intendente o sus funcionarios?
No, ya nos reunimos dos veces y en ambas nos dijo lo mismo que ahora. Pero después, cuando llegó el momento, no nos ha llamado.
¿Cree que pasará lo mismo ahora?
Tenemos que esperar. Al menos notamos una diferencia en cuanto a que nos firmaron el aval del CFP.
ALARMA POR MALA NUTRICIÓN
En tanto, Barrios de Pie viene realizando una serie de relevamientos en la Zona del Reconquista. Según comentaron desde la organización, sus últimos resultados en dos comedores de San Martín arrojaron un total de 30% de niños con bajo peso, producto de la malnutrición. Sobre esta compleja temática y la presencia del gobierno municipal, Góngora también se detuvo a hablar.
¿Cuándo empezaron con estas recorridas y estudios?
Arrancamos hace un mes y no pensamos que finalmente resultaría tan necesario hacerlas. Empezamos a ver chicos con bajo peso que, en su momento, no estaban en esas condiciones. La cosa viene hace rato, pero nosotros empezamos a hacer los estudios hace un mes.
¿Qué procedimientos realizan para llegar a estas conclusiones?
Tenemos un grupo de compañeros que están preparados para el área de salud y fueron capacitados para eso. Ellos van por los barrios, les sacan el talle y peso a los chicos y ahí obtienen el percentil. Así, lo que buscamos es que, al menos desde el Estado, haya una solución para ellos. Ya sea viendo toda la cuestión de las salitas, proveyendo algún profesional que pueda hacerles la talla y peso, o realizando reuniones con las familias para ver esta cuestión. Hemos detectado que muchas veces faltan las cuatro comidas, de manera que los chicos no pueden alimentarse bien.
¿Hasta dónde creen que hay una responsabilidad del municipio, más allá de las esfera provincial o incluso nacional?
Hay una responsabilidad del municipio en cuanto a, por ejemplo, el tema de las salitas, ya que debe haber un control de eso. Ya sea, repito, desde un control más fino con los chicos, o hasta ir a la casa para ver cómo viven las familias. Nosotros no decimos que el bajo peso sea una enfermedad sino la falta de condiciones y alimentos que tiene una familia.
¿Cómo ve la presencia del municipio en las barriadas?
(Piensa) Después del cambio de intendente, en tres barrios (Hidalgo, Carcova e Independencia) vino el ministerio y puso móviles, además de empezar a arreglar las calles. Hay una presencia en estos tres lugares, pero también están los reclamos que vengo comentando.
¿Al menos ve positiva su inserción en estos tres barrios?
Es positivo porque se ve que tienen ganas de hacer algo y en eso estamos de acuerdo. Yo vivo acá en Carcova y apoyo que asfalten, por ejemplo. Reconocemos algunos trabajos que hacen, pero hay reclamos que no se escuchan.

