Se mostrará junto a los intendentes de Quilmes, Florencio Varela, Avellaneda y Lomas de Zamora. Busca recomponer la relación con los barones bonaerenses, tras acusarlos de traición por la derrota electoral.
El ex presidente Néstor Kirchner volverá este jueves al riñón político que le dejó un sabor amargo en las últimas elecciones: el conurbano. El pingüino se reunirá con intendentes de la tercera sección electoral, entre los cuales figuran los jefes comunales de Quilmes, Avellaneda, Florencio Varela y Lomas de Zamora.
Es un terreno con el cual todavía tiene cuentas pendientes. Tras llamar “traidores” a los que sacaron más votos que él en su propio distrito, intentó tomar venganza. Sin embargo, ahora trata de recomponer relaciones para que el conflicto social no estalle en las narices del gobierno de su esposa.
La reunión será en la Casa de la Cultura de Quilmes y Kirchner confirmó su presencia al intendente que oficiará de anfitrión, Francisco Gutiérrez, según consignó la agencia DyN.
La primera aparición pública del ex presidente, tras la derrota electoral, fue en el Parque Lezama, el 4 de julio pasado, cuando habló ante un diminuto grupo de intelectuales de Carta Abierta. Luego realizó un viaje a Chubut, donde le metió una cuña política al gobernador Mario Das Neves para devolverle las “gentilezas” por sus críticas a la Casa Rosada.
Finalmente, el jueves que viene, Kirchner tendrá la oportunidad de empezar a recomponer los lazos con los intendentes a quienes recurrió cuando todavía tenía el sueño de ganar las elecciones y relanzar su proyecto político con vistas a 2011. Ésa no es ahora una tarea fácil para el hombre que sigue comandando los hilos entre las bambalinas del poder.
