El jefe de Gabinete de la Ciudad habló sobre la quita de subsidios de Nación y sobre el fallo de la Corte de la coparticipación.
Luego de que el Gobierno nacional decidió dejará de subsidiar las líneas de colectivo que operan exclusivamente en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires a partir de septiembre -se mantiene las de líneas de jurisdicción nacional-, el jefe de Gabinete de la Ciudad, Néstor Grindetti, criticó la medida y dijo que «si el Gobierno saca el subsidio, deberá tomar la decisión de aumentar la tarifa» y alertó: «La semana que viene va a colapsar el sistema de transporte en la Ciudad».
En un extenso reportaje, el excandidato a gobernador a la provincia de Buenos Aires por Juntos por el Cambio explicó que no entiende la decisión de Casa Rosada: «Sinceramente, no tengo una razón que me deje conforme con la explicación. Evidentemente, lo que está detrás de esto es el objetivo que tiene el Gobierno nacional de bajar el déficit. Uno puede estar de acuerdo con eso, pero no se puede tapar el sol con la mano. Si están bajando el subsidio, tienen que bajar la tarifa. No hay otra forma porque el subsidio no es a la Ciudad, es a las empresas. Si las empresas no reciben esos fondos, no van a poder pagar salarios y de algún lugar la tienen que sacar y van a tener que aumentar la tarifa«.
«Es una decisión que nosotros no podemos tomar porque no tenemos la potestad regulatoria y lo tiene que hacer el Gobierno nacional. A mí me parece que es una decisión intempestiva porque si el Gobierno quisiera pasarle a la Ciudad toda la potestad regulatoria del transporte, fenómeno, nos sentamos y vemos cómo se hace» expresó en diálogo con el medio Perfil.
En el caso de que la Ciudad reciba esa potestad, Grindetti aclaró: «Sería necesaria una ley de la Legislatura porteña para poder aceptar un convenio con Nación y eso llevaría un tiempo. Ahí podríamos empezar a tomar nosotros la responsabilidad, pero hoy por hoy, es una responsabilidad del Gobierno.

«Las 31 líneas de colectivos que no salen de la Ciudad -continuó-, y recorren todo su territorio dependen directamente del Gobierno nacional. Nunca se realizó ninguna transferencia, por lo que si el Gobierno saca el subsidio, deberá tomar la decisión de aumentar la tarifa, porque no es razonable que le exijan a las empresas continuar brindando el mismo servicio sin ese subsidio. Es una decisión del Gobierno nacional porque es el Gobierno el que tiene la potestad de regulación del transporte público de colectivos en la Ciudad de Buenos Aires».
«La Ciudad viene contribuyendo desde el 2019 dándole un subsidio al Gobierno nacional por el 50% del valor necesario, y el otro 50% lo pone el Gobierno. Nosotros no tenemos ninguna potestad: no podemos cambiar una parada de colectivos o la trayectoria de una línea y no podemos regular qué antigüedad tienen los micros ni inspeccionarlos. Es decir, la Ciudad no tiene ningún tipo de regulación sobre el sistema, es exclusivamente de control nacional», agregó el funcionario.
En cuanto a si podría haber alguna reunión o posibilidad de aquí al lunes de llegar a un acuerdo, Grindetti dijo: «Yo personalmente no, pero nuestra gente se reunió con el Gobierno y la respuesta fue que no hay ninguna posibilidad de que hagan el aporte el lunes. La cuestión, en definitiva, ahora es qué van a hacer las empresas».
«Para que se entienda cómo funciona, hay unos fondos donde la Ciudad pone el 50% del subsidio, y Nación pone el otro 50%. Si la Nación no lo pone, esa parte va a faltar y las empresas van a tener problemas para pagar salarios, cargar combustible, y otros gastos de funcionamiento. Hay que ver cómo sigue la cuestión para entender la capacidad de las empresas de soportar la situación, que creo que no es mucha», añadió el funcionario.
«Tiene que haber una mesa tripartita -continuó-, entre la provincia de Buenos Aires, la Nación y la Ciudad porque hay que regular las líneas que entran y salen de la Ciudad y van hacia el Conurbano».
Asimismo, el jefe de Gabinete de la Ciudad expresó que siempre el problema termina perjudicando a la gente: «Es un gran lío que esta medida intempestiva de decir “a partir de mañana no mando el subsidio” genera un problemón en algo que, con tiempo, se podría arreglar bien. Como siempre, todas estas cosas terminan perjudicando a la gente. Nuestra gente tuvo la última reunión y desde el Gobierno nacional fueron muy enfáticos. Por cómo manejan todas las cuestiones que tienen que ver con su objetivo de déficit cero, veo difícil que esto pueda cambiar, porque para que esto cambie, el Gobierno debería depositar el lunes el subsidio a las empresas».

Grindetti también respondió si Nación resuelve darle la potestad para que la Ciudad se pueda hacer cargo del subsidio: «Para hacerse cargo hay que evaluar distintas cosas que van más allá de la tarifa. Por ejemplo, el control de los micros y los recorridos. Para poder tomar esas potestades, se requiere un convenio con Nación y una ley que lo valide. Eso lleva un tiempo y durante ese tiempo, las cosas tienen que seguir como están porque si no va a colapsar el sistema».
«A lo que uno aspiraría es a que las cosas sigan como están, que el subsidio lo siga poniendo Nación, y que nos podamos sentar a hablar sobre el tema. Nosotros evaluaremos si vamos hacia una regularización de las tarifas o si continuamos por un tiempo con el subsidio. Eso dependerá del presupuesto de la Ciudad del año que viene. Para evaluarlo, primero hay que tomar en cuenta todas esas otras cuestiones», finalizó el dirigente.
Por último, el jefe de Gabinete habló de la coparticipación: «El otro tema es el de la Corte. En un país donde la república y las instituciones funcionan, un fallo de la Corte se acata y no se discute más. Si hay déficit, hay que arreglarlo de otra forma, pero las decisiones de la Corte se acatan. Siento que si no respetamos esa última red de contención del funcionamiento social, que es el respeto a las instituciones, se complica».
