El hombre, de identidad reservada, se encontraba grave tras las quemaduras; sugestiva ausencia de su custodia policial. Carola Labrador, la mamá de la niña, recordó que le habían advertido que se manejara con "cautela".
Un hombre, testigo de identidad reservada del caso Candela - aunque trascendió que se trataba de Roberto Aníbal -, que se encontraba gravemente herido como consecuencia de una explosión que derivó en el incendio y destrucción de su casa, falleció este miércoles tras agonizar durante horas en el hospital Luciano de la Vega, de Moreno.
La víctima se encontraba en su casa ubicada en las calles Virgen de Luján y Santos Dumont, que solía tener custodia policial; pero en la noche del martes fue la excepción, de acuerdo con testimonios de vecinos de la zona.
"El llamado llegó cerca de las 3 en forma radial a través del 911, lo que motivó que enviáramos tres móviles al lugar", informaron a la agencia Télam fuentes policiales.
Sobre el extraño episodio, los vecinos de la víctima precisaron que la explosión se produjo entre la 1.30 y la 1.45, momento en el que escucharon rotura de vidrios y advirtieron el fuego. "La casa quedó destruida. La tela de la camisa estaba completamente adherida a la piel", comentó Aldana, testigo de lo ocurrido anoche, en diálogo con la prensa.
La mujer agregó que el hombre que sufrió quemaduras comenzó a vivir en la zona a los pocos meses del crimen de Candela, y que todos en el barrio sabían lo que pasaba. "Es mentira que era confidencial. Todo el mundo sabía que estaba acá y quién era", enfatizó.
Fuente: La Nación
