Quiere hacer un relevamiento de los compañeros que puedan darle una mano en territorio bonaerense. Tiene el serio objetivo de volver a recuperar poder a la hora de armar las listas. Instó a sindicales de la provincia de Buenos Aires a inscribir a sus seguidores en el Partido. La reacción de los intendentes.
Por Adrián Cordara
Se viene hablando desde hace un tiempo, su nombre comenzó a sonar con fuerza en el escenario político de la provincia de Buenos Aires, más allá de los límites de la CGT. No lo dice comenta públicamente, pero desde su entorno, saben que Hugo Moyano tiene la firme convicción de participar en las internas del PJ para luego apostar a la gobernación en 2011, o simplemente para recuperar poder y tener mayor injerencia en el armado final de las listas. Lugares que reclamó en las últimas elecciones, pero que finalmente no consiguió.
Si lo explicita en sus reuniones gremiales en la provincia. Donde resalta la importancia de que el movimiento obrero vuelva a tener acceso a cargos relevantes dentro de la política vernácula.
“Siempre dicen que está todo bien, pero al momento de anotar a los candidatos, las decisiones las toman otros”, afirmó hace un mes ante los sindicalistas más poderosos de la delegación regional de la CGT en La Plata.
Los resultados de la última elección hablan por sí solos. Sólo pudo ubicar en el parlamento provincial a los diputados Jorge Mancini del gremio de los trabajadores del Ceamse, y Analía Richmond, de los cerveceros. Héctor Martínez, camionero oriundo de Mar del Plata que compitió por una senaduría, lejos quedo de ingresar a la Cámara Alta.
Entre los diputados nacionales que representan al gremio, se encuentran Octavio Argüello (Camioneros), Héctor Recalde (abogado de la CGT), Juan Carlos Sluga (municipales) y Omar Pliani (canillitas).
CAMPAÑA DE AFILIACION
El líder de la CGT quiere comenzar con las afiliaciones y a hacer cuentas. Está convencido de que si logra la unidad gremial, tiene serias chances en la interna. Aunque también sabe que el problema principal son las listas, ya que “en las provincias, como en los municipios se está lejos de aquel 33% que tuvieron los gremios hace décadas”, relató uno gremialista bonaerense.
Por ejemplo, una derrota no muy categórica en la interna le daría al jefe de la CGT potestad para definir una porción de las listas legislativas, que no bajaría del 25%.
Moyano, tiene claro que ganará más en las urnas que en una negociación y por eso espera con ansias que se reglamente la ley de internas.
Con este escenario, sus principales rivales serían los intendentes, con quien se sabe, el líder sindical no tiene una buena relación. Como si esto fuera poco, a Moyano le calza justo el traje de presidente del Consejo del PJ bonaerense que deberá colgarse en reemplazo del vicegobernador Alberto Balestrini. Los intendentes no quieren de ninguna manera que Moyano herede ese lugar. Entienden que la presidencia del PJ de la provincia, podría ponerlo mucho más cerca de su objetivo.
