El presidente Javier Milei ya comenzó a diseñar la estrategia para construir el diálogo político al que convocó tras su triunfo electoral. En ese marco, prepara un nuevo encuentro con Mauricio Macri, al tiempo que busca recomponer los lazos con los gobernadores. Sin embargo, en paralelo, surgieron las primeras tensiones con el PRO dentro del Congreso.
Durante los festejos en el búnker de La Libertad Avanza el domingo pasado, el mandatario destacó públicamente el respaldo de su antecesor y la buena relación que mantienen desde el llamado “pacto de Acassuso”, cuando ambos sellaron su alianza para derrotar al kirchnerismo en el balotaje de 2023.
Al día siguiente, ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica de unos diez minutos para profundizar el intercambio amistoso que ya habían tenido de forma pública en redes sociales.
Después de ese contacto, y de acuerdo con fuentes cercanas a ambos, comenzaron a coordinar una nueva reunión en la Quinta de Olivos, similar a las que realizaron antes de las elecciones.
El ex presidente comentó a su círculo más íntimo que desea concretar ese encuentro en los próximos días —posiblemente durante el fin de semana—, aunque algunos especulan con que podría realizarse incluso este miércoles.
Desde su rol como referente del PRO, Macri insiste en que Milei debe abrir canales de diálogo con distintos sectores para reunir el respaldo necesario que le permita avanzar en el Congreso con las reformas en agenda, entre ellas la laboral y la tributaria.
“Yo espero que el Gobierno emprenda esta agenda de cambio que todo el mundo espera, que refuerce su equipo, que refuerce la gobernabilidad, que es el reclamo de todos para que haya estabilidad y que podamos crecer”, expresó tras votar en una escuela de Recoleta.
Pese a esa voluntad de cooperación, una disputa inesperada en la Cámara de Diputados amenaza con alterar el equilibrio entre aliados. Mientras un sector del PRO plantea conformar un interbloque con La Libertad Avanza, otro se muestra disconforme con el trato recibido.
El jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, expresó su malestar con el presidente de la Cámara, Martín Menem, a quien acusa de restarles influencia. Ante esa situación, el dirigente analiza cómo responder políticamente.
Figura central del macrismo y mencionado como posible sucesor de Menem, Ritondo ya había sido propuesto en debates recientes como intermediario entre la Casa Rosada y la oposición. Sin embargo, hoy no oculta su enojo y rechaza la posibilidad de integrar un interbloque.
El diálogo entre ambas bancadas, que hasta hace pocos días era fluido, se encuentra prácticamente suspendido. Desde el PRO, varios legisladores amenazan con endurecer su postura y confrontar más directamente con Menem.
Por su parte, Milei mantiene su postura de abrir negociaciones y, en su discurso tras la victoria, llamó a construir acuerdos con los gobernadores y otros espacios parlamentarios.
“Es por eso que queremos invitar a la gran mayoría de los gobernadores que tendrán representación parlamentaria a discutir en conjunto estos acuerdos. En definitiva, ahora sí podremos traducir en leyes las consignas del Pacto de Mayo”, exclamó.
Esa convocatoria tomó forma concreta: este jueves a las 17:00, en la Casa Rosada, el presidente encabezará una reunión a la que fueron invitados al menos 15 mandatarios provinciales.
La mirada de los gobernadores sobre las reformas
Varios de ellos, no obstante, aclararon que un eventual apoyo dependerá de cómo se desarrollen las negociaciones.
“Lógicamente, las formas van a dar una idea de la seriedad de la convocatoria. Puede ser una foto inocua o puede haber un trabajo previo para fijar la agenda, charlas previas de equipos técnicos y políticos en torno a esto y luego la foto, que sería más consistente y serio”, señaló un funcionario del centro del país.
Sobre las reformas que se debatirán, sostuvo que “son absolutamente necesarias, pero es un tema complejo y hay que discutir detalles”, y remarcó que todo “requiere voluntad, conocimiento y tiempos”.
En una de las provincias más pobladas del país, en tanto, destacaron que “se vio como algo positivo que el Presidente haya convocado a todos los sectores no kirchneristas”, y recordaron que “desde hace tiempo se viene planteando la necesidad de diálogo y la construcción de consensos”.
“Pasadas las elecciones, tenemos una gran oportunidad para discutir y lograr acuerdos que permitan alcanzar una reforma laboral; una tributaria; una previsional; del Código Penal; entre muchas otras”, agregaron.
Desde la Patagonia, otro gobernador se mostró más cauto y afirmó que “no se puede opinar sin conocer los detalles” de los proyectos, aunque advirtió que “en principio, no apoyaría la pérdida de derechos”.
“Siempre está dispuesto al diálogo; el posicionamiento constantemente ha sido el de apoyar toda decisión política que beneficie a la provincia, como así también oponerse a todo lo que la perjudique”, aseguraron desde su entorno.
En el mismo sentido, un mandatario cuyano explicó: “Está a favor de las reformas desde lo conceptual, hay que introducir cambios a las leyes laborales y tributarias, pero lo concreto es que no se conoce cuál es la propuesta de reforma”.
