El presidente y su equipo económico rechazaron cambios en la política hacia el dólar, el equilibrio fiscal y las reformas, pese al revés en las urnas. El mercado reaccionó con cautela y se anticipó un escenario volátil.
El Gobierno nacional defendió su plan económico sin modificaciones luego de la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires. El presidente Javier Milei habló desde el búnker oficialista en La Plata y reiteró que no habrá cambios en la política cambiaria, fiscal ni monetaria. El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó ese mensaje a través de su cuenta de X.
Caputo afirmó: “Nada va a cambiar en lo económico. Ni en lo fiscal, ni en lo monetario, ni en lo cambiario”. Milei, desde el escenario, sostuvo que su gestión “corregirá los errores” pero que no virará el rumbo económico. En su discurso, rodeado por la secretaria general Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, remarcó:
“Vamos a seguir defendiendo con uñas y dientes, y con todo lo que tengamos, el equilibrio fiscal. Vamos a seguir manteniendo la fuerte restricción monetaria. Vamos a mantener el esquema cambiario. Vamos a seguir redoblando esfuerzos en nuestra política de desregulación. Vamos a seguir mejorando en nuestra política de capital humano. Vamos a seguir manteniendo las reformas”.

Antes del discurso presidencial, el armador bonaerense de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, agradeció a fiscales y candidatos y planteó una mirada interna. Dijo: “Tenemos autocrítica, la vamos a llevar a cabo. Creemos que esa crítica que nos tenemos que dar tiene que ver con ocho procesos electorales distintos. Hay realidades distintas, que ameritan que cada uno de nosotros nos pongamos a opensar donde eventualmente se han cometido algunos errores”. Y agregó: “También decirle a la sociedad que si bien el resultado no es el que uno espera, uno está orgulloso de lo que ha hecho con su equipo de campaña. Ha trabajado en una campaña corta y de manera muy intensa. Sabemos que nos enfrentábamos en el bastión del kirchnerismos a un aparato muy fuerte que iba a llevar adelante un proceso electoral a todo o nada, un proceso donde toda la maquinaria del estado lo iban a poner a disposición”.
El escenario financiero ya mostraba señales de tensión antes de conocerse los resultados. Operadores y ahorristas incrementaron la demanda de dólares para cubrirse y el Ministerio de Economía debió usar parte de las reservas acumuladas para responder a esa presión. Ese movimiento generó ruido en los bonos soberanos y en las mediciones de riesgo país, que superó los 900 puntos básicos y podría acercarse a los 1.000 según estimaciones privadas.
Consultoras y analistas evaluaron que, tras el resultado bonaerense, el Gobierno enfrenta presiones crecientes sobre el dólar y los activos argentinos, por lo que el mercado exige señales claras antes de la apertura del próximo lunes. En ese contexto, Milei y Caputo insistieron en que el programa económico se mantiene intacto y se apoyaron en su vínculo con el FMI como respaldo para transmitir certidumbre.
