La vicepresidente tuvo un paso para el olvido por Tucumán. Tuvo desagradables expresiones sobre la tragedia en Costa Salguero, que costó la vida de cinco jóvenes en una fiesta electrónica. Pero además pidió a los empresarios que tengan paciencia 3 o 4 años más y que se pongan a hacer “Patria al lado de los pobres”. La sobreexposición que impone la gestión desacomoda a muchos funcionarios de Cambiemos.
La vicepresidente Gabriela Michetti se acostumbró como opositora a opinar sobre cualquier tema sin demasiada repercusión mediática. Un poco por la protección del periodismo opositor al kirchnerismo, también porque la libertad del cargo de legisladora la blindaba de ciertas responsabilidades en sus comentarios, o porque el escenario político electoral del 2015 se lo permitía.
Hoy, como compañera en el Ejecutivo de Mauricio Macri o presidiendo la Cámara de Senadores de la Nación, cada una de sus declaraciones tiene otro peso. Luego de la tragedia en una fiesta electrónica en Costa Salguero, que se realizó en el establecimiento del marido de una legisladora del PRO, y donde murieron 5 jóvenes por ingesta de drogas además de otros tantos que hoy siguen internados, Michetti tuvo desafortunadas expresiones en Tucumán.
“La droga mata a los pobres como a la gente normal”, dijo la vicepresidente ante 350 personas. Es una expresión cargada de prejuicios y subjetividad, diferenciando con pedantería entre ricos y pobres, o peor aún, segregando a las personas de menor recurso. Pero además opinando con mucha liviandad sobre una problemática que el PRO siempre le achacó al kirchnerismo a la hora de hablar de narcotráfico y con el ejemplo caliente de la poca predisposición del gobierno porteño para abordar el tema.
Como agregado van las declaraciones del vicejefe porteño Diego Santilli, que admitió que el último año hubo 80 muertes en fiestas electrónicas; o de la ministro de Seguridad Patricia Bullrich, quien almorzando con Mirtha Legrand publicó en twitter que "todo tiene que ser considerando droga más allá que sus ingredientes no sean drogas", y unos días más tarde afirmó: “Si somos más estrictos, podemos pasarnos de la raya”.
Al paso de los días en la gestión, y dejando de lado las expresiones públicas del presidente Macri, en la gestión del PRO demuestran, para ser suaves, mucha falta de experiencia a pesar de haber gobernado 8 años en la Ciudad de Buenos Aires.
El flojo discurso de la vicepresidente Michetti fue criticado en Tucumán. Puede no parecer, pero muchos ciudadanos ya advirtieron el contenido vacío de las palabras de la titular del Senado. En la presentación pidió a los presentes que “sepan aguantar hasta que dentro de dos, tres o cinco años podamos salir adelante”.
La declaración cayó muy mal entre los asistentes. “Todas las organizaciones que estaban presentes coincidieron en que fue un discurso que cayó muy mal, sin ningún tipo de contenido”, consigna el portal Política Argentina, que dialogó con algunos de los asistentes. “Nuestra expectativa era que nos diga cuáles serán las próximas medidas que tomarán para reactivar la economía. Todos los comerciantes estamos con problemas, al punto tal de que pasaron de tener 20 empleados a operar con 5 o 10. La gente no está saliendo a consumir en la calle”, agregó.
La vicepresidenta Gabriela Michetti no tuvo un paso fructífero por Tucumán. Empresarios locales expresaron su malestar porque pronunció "un discurso vacío", cuando lo que esperaban eran anuncios de medidas para revertir la crisis económica que atraviesan los empresarios.
Los empresarios de la zona se mostraron asombrados ante un pedido de Michetti: "Nos dijo que hoy tenemos que estar nosotros para hacer Patria al lado de los pobres, como diciendo que nos tenemos que hacer cargo de ellos".
Para cerrar su paso para el olvido por la provincia, Michetti fue increpada por una señora, en el ingreso de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), para reprocharle la situación económica del país y llegó a sujetarla del brazo.
