Los movimientos del Ejecutivo no logran entusiasmar a propios ni a aliados, y Macri mantiene cautela ante los llamados de Bullrich para sumarse a la campaña.
Los recientes movimientos en el Gobierno nacional luego de la derrota en la provincia de Buenos Aires parecen no convencer ni a funcionarios propios ni a sus aliados estratégicos. La creación de nuevas mesas políticas y el relanzamiento del Ministerio del Interior no lograron entusiasmar ni al gabinete ni a los bloques que apoyan al Ejecutivo.
Mauricio Macri, quien permitió acuerdos con LLA en las dos Buenos Aires, tampoco reaccionó ante el llamado de Patricia Bullrich en televisión para sumarse activamente a la campaña o manifestar un apoyo firme al Gobierno. Por su parte, dirigentes cercanos a la ministra de Seguridad también cuestionaron a Lule Menem, principal estratega de Karina Milei.
Bullrich sorprendió el miércoles al plantear en una entrevista que Macri debería involucrarse en la campaña porteña. «Me parece que sería bueno hablar en este momento con él. Ayer estuvimos en una reunión con la campaña en la Ciudad y me parece que si se hizo una alianza es bueno que se vea, que se dialogue y que se muestre. Es un buen camino», señaló la primera candidata a senadora por la Ciudad en TN, aunque no tomó la iniciativa de contactar a su antiguo jefe político.
Desde el entorno del ex mandatario minimizaron el llamado. «Mauricio está dispuesto a ayudar, como siempre. Y está preocupado, pero nadie lo llamó«, señalaron miembros de su mesa chica.
Antes del cierre de alianzas, Macri se reunió en Olivos por primera vez a solas con Karina Milei. «Fue una buena primera reunión», comentó el ex presidente, aunque no hubo contactos posteriores entre ambos.
En la campaña de la Ciudad, a cargo de Pilar Ramírez, delegada de Karina Milei, no recibieron instrucciones para involucrar a Macri. El ex mandatario solo pudo aportar dos candidatos entrables, luego de que sus otras propuestas fueran vetadas, en el distrito que su partido gobierna desde hace 18 años.
El mensaje de Bullrich coincidió con la difusión de un encuentro casual entre Macri y Horacio Rodríguez Larreta en un café de Palermo, donde el ex presidente estaba acompañado por su primo Ángelo Calcaterra.
Simultáneamente a la alianza en la Ciudad, Macri respaldó la iniciativa de Provincias Unidas, el bloque de seis gobernadores que integran Ignacio Torres (PRO), Maximiliano Pullaro (UCR) y que impulsa Juan Schiaretti, amigo personal del líder del PRO. También mantiene contacto con María Eugenia Vidal, quien rechazó el acuerdo con LLA y ha expresado sus diferencias respecto a la gestión en la Ciudad.
En los últimos días, Macri habló con Cristian Ritondo, jefe del PRO bonaerense, antes de que el diputado visitara por segunda vez en 48 horas la Rosada para reunirse con Santiago Caputo, justo el mismo día en que Lisandro Catalán asumió al frente del Ministerio del Interior.
