Mientras el mundo político se mantiene a la expectativa de su definición electoral, los tiempos de Sergio Massa se acortan. El próximo 1° de junio el intendente de Tigre haría pública su decisión de cara a las elecciones legislativas. Enfrente o no al gobierno este año, su futuro parece lejos del kirchnerismo.
Mucho se especuló tras las videoconferencias que el tigrense mantuvo con la Presidenta Cristina Fernández. El amable intercambio que se dispensaron generó todo tipo de suspicacias en torno a la pertenencia de Sergio Massa al Frente para la Victoria y su estrategia electoral. Mientras volvían a circular las versiones de un supuesto acuerdo con el kirchnerismo, el intendente hacía su entrada a la Sociedad Rural y se fotografiaba con varios dirigentes de la oposición. Una vez más, los gestos y las fotografías en clave política desconcertaron a quienes ya imaginaban a Massa alineado con el oficialismo.
Apenas dos horas después de la videoconferencia con CFK, los flashes disparaban ante el saludo de Mauricio Macri y el mandamás de Tigre. En la tradicional cena anual de la asociación Conciencia, las cámaras también lo retrataron junto al radical Ricardo Gil Lavedra, al dirigente de la Coalición Cívica Adrián Pérez, y los funcionarios del PRO, Guillermo Montenegro y María Eugenia Vidal.
“Mi candidatura no depende de mí. La decidirán los intendentes con los que pensamos juntos el presente y el futuro”, afirmó ante la pregunta de rigor de la prensa en la Rural. Horas después, y según trascendidos del Diario Clarín, enojado con las versiones que lo acercaron al gobierno Massa habría dejado en claro a un puñado de funcionarios y dirigentes afines que no será candidato por una lista K. Y además, avisó que no participará de la convocatoria en Plaza de Mayo del próximo sábado cuando se celebre la “década ganada” del kirchnerismo.
El oficialismo, que también permanece expectante ante la definición del tigrense, pudo haberse jugado sus últimas fichas en la apuesta por las videoconferencias. Atento a su gran imagen en las encuestas, el gobierno sabe que sumarlo en esta elección serviría para recuperar una importante legitimidad en el electorado. Un triunfo contundente podría reavivar la iniciativa de reformar la constitución para habilitar la re reelección, y esto no estaría en la voluntad del jefe comunal, dispuesto a rechazar el supuesto ofrecimiento de la mitad de la lista de diputados, como trascendió.
Más allá de la próxima elección, la imagen nacional que tiene Massa hoy día lo coloca como un candidato natural a la presidencia en 2015. Si en algún momento se especuló con la fórmula Daniel Scioli Presidente – Sergio Massa Gobernador , las duras críticas por el revalúo fiscal que propinó el intendente echaron por tierra esa hipótesis y dieron cuenta de un diálogo que parece cortado. Por otro lado, hoy las encuestas indican que el tigrense mide más por sí solo que el gobernador bonaerense.
Mientras varios alcaldes y dirigentes que responden al massismo presionan para que se postule este año, un grupo de asesores internacionales le aconseja no competir en esta elección. Su rol como diputado nacional no alcanzaría para satisfacer los reclamos de la ciudadanía y perdería protagonismo entre los 250 legisladores, le sugiere el equipo que asesoró la campaña de Barack Obama, y que Massa contrató especialmente. En tanto, los tiempos para definir una candidatura se acortan. El próximo 1° de junio podría ser finalmente el día en que haga pública su decisión. Enfrente o no al gobierno este año, su futuro parece lejos del kirchnerismo.
