El aspirante a la intendencia de Ituzaingó blanqueó su disputa con la candidata a gobernadora bonaerense que comparte su espacio político. La acusó de propiciar "arreglos" en la lista de concejales y de evitar el distrito.
El candidato a intendente de Ituzaingó por Cambiemos, Osvaldo Marasco, manifestó ayer su malestar con la postulante a gobernadora de su espacio, María Eugenia Vidal. Le recriminó que "va todos los días a Morón y acá no viene hace tres meses, siendo que vive a diez cuadras".
Marasco, que ya venía con cortocicuitos con la macrista, denunció a la vicejefa porteña por supuestos "arreglos" en la integración de la lista de concejales, lo que avivó la interna del frente opositor, a días de las elecciones en el principal distrito electoral.
"Hay un pequeño malestar de uno de los chicos del equipo que en el armado de las listas previo al 9 de agosto quedó en quinto lugar cuando estaba en primero, todo porque impusieron de más arriba a otra persona como primer concejal", explicó Marasco, al poner en evidencia la crisis que se desató en el macrismo local con vista a octubre.
En diálogo con el periódico local La Ciudad, el postulante de Cambiemos blanqueó su contrariedad con la dirigencia nacional de su espacio, aunque luego adujo para intentar bajar el tono que estas son "cosas que pasan en política".
Pese a las peleas públicas, Marasco desmintió ayer su renuncia a su candidatura a intendente: "ni loco me bajo". No obstante, admitió que le "duele que María Eugenia vaya para otros lados y no venga para acá" y añadió que "quedó un malestar en el armado de la lista".
Previo a las PASO, Vidal y Mauricio Macri visitaron un par de veces el distrito y acompañaron a Marasco en el timbreo y en las "selfies" con los vecinos. Pero, luego de que Marasco cosechara el 26% de los votos en las PASO, las diferencias entre el candidato a intendente y Vidal se precipitaron y se cortaron las visitas de los referentes nacionales del PRO al distrito.
Con anterioridad, la interna macrista ya se había recalentado en el distrito. Gabriel Pozzuto fue uno de los contendientes de Marasco, a quien acusó de ser funcional al kirchnerista Descalzo y que su rol como candidato era "para dividir la oposición". La dirigencia PRO ignoró esos reclamos.
En las PASO el FPV obtuvo para los cargos municipales el 39,84% de los votos y Cambiemos, que se ubicó segundo, alcanzó el 26,42%.
Fuente: Tiempo Argentino
