La candidata a presidente por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, había advertido que el gobierno nacional pretende realizar “una reforma constitucional para ir por la reelección indefinida”, e involucró a Hermes Binner en un posible “Pacto de Olivos II” con el gobierno para avanzar con la iniciativa. La desmetida del gobernador de Santa Fe y el kirchnerismo, dejaron, por ahora, la jugada de Lilita en evidencia
Carrió dijo que el oficialismo busca perpetuar en el poder a la presidenta Cristina Fernández a través de una reforma “bajo el ropaje de ir hacia un sistema parlamentario”. Para lograr una reforma, el gobierno debería obtener la aprobación de los dos tercios de ambas cámaras legislativas, un número que no tiene por sí mismo y que lo obligaría a sumar aliados para alcanzar la cifra, más allá del buen desempeño electoral esperado para el 23 de octubre.
La chaqueña comentó que el Frente Amplio Progresista (FAP) de Hermes Binner tiene en su plataforma presidencial la propuesta de una reforma constitucional que reemplace al sistema presidencialista por uno de carácter parlamentario en donde se elija un “primer ministro”, además del presidente. Ante esta iniciativa que se encuentra en el programa de gobierno del FAP, Carrió pronosticó que el espacio de Binner daría su apoyo a un proyecto del oficialismo porque “ya está en su plataforma” y quedarían “encerrados” en caso de oponerse a una posible reforma impulsada por el Gobierno.
“Vamos a estar ante un claro caso de un Pacto de Olivos II”, vaticinó Carrió. De esta manera, cuestionó la cercanía del Frente Progresista con el gobierno y marcó con ironía que “nunca hubo tres actos entre un presidente y su opositor”, en referencia a las visitas que realizó la mandataria a Santa Fe en plena campaña para la inauguración de obras.
Con estas declaraciones, la líder de la Coalición Cívica pone en marcha la estrategia mencionada unas horas después de las elecciones primarias, cuando pidió que no la voten a ella pero sí a sus legisladores para ejercer un control al poder kirchnerista.
Carrió denunció que el principal “militante” del oficialismo en este asunto es el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, que ya “está haciendo campaña con La Cámpora en el Conurbano”, más allá de que el Gobierno quiere postergar “hasta noviembre” el debate hacia una eventual modificación en la Constitución.
“Lilita” busca aprovechar todos los temas que puedan ingresar al debate de campaña para convencer al electorado de que sus candidatos a diputados y senadores son los mejores para controlar al poder. De hecho, sus spots de campaña también apuntan a eso. Sus aspiraciones presidenciales quedaron de lado, pero al menos querrá mantener la autoridad de conducción interna.
LA RESPUESTA DE BINNER
En declaraciones radiales, el gobernador santafesino Hermes Binner admitió su predilección por el camino hacia un sistema parlamentario, pero aclaró que no es momento de plantear ahora la reforma constitucional. "Es un tema de otra galaxia", aseguró.
El socialista se refirió a la supuesta modificación de la Constitución como un tema no prioritario, al tiempo que aclaró que no aprobaría que en ella se incluyeran las reelecciones indefinidas.
Binner se expresó públicamente luego de que los candidatos de Udeso, el radical Ricardo Alfonsín, y de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, encendieran la alarma sobre su "comportamiento". Sin nombrarlos, les contestó y pidió no ver fantasmas donde no los hay: "Hay que dejar de confundir a la gente", enfatizó.
Al mismo tiempo, el santafesino aseguró que no sabe si el oficialismo tiene interés en reformar la Constitución, pero recordó: "Por su espíritu concentrador de poderes, porque confunden el Estado, con el Gobierno y con el partido, ellos quieren perpetuarse en el poder, es su lógica. Nosotros no estamos de acuerdo con eso".
