El asesor de Macri, Jaime Durán Barba, instruyó a decenas de legisladores del PRO para evitar una posible defección hacia el espacio del Colorado. El deseo de “Macri Presidente-De Narváez Gobernador”, bajo un mismo espacio, está cada vez más lejos debido a las ambiciones personales del colombiano.
La relación Mauricio Macri-Francisco de Narváez que lo llevó a éste último a derrotar al poderoso aparato peronista encabezado por Néstor Kirchner en 2009, naufraga por su etapa más fría y distante.
El asesor de imagen del jefe de Gobierno, Jaime Durán Barba, realizó durante los últimos días un tour por la Capital Federal, que estuvo conformado por dos reuniones. Una, junto a legisladores porteños del PRO; la otra, ante diputados nacionales y bonaerenses.
Ambas tuvieron un único objetivo: instalar a Mauricio Macri como único presidenciable del espacio, desechando cualquier intento de “Alika – alikate…”
Asimismo, la movida del encuestador ecuatoriano también tuvo otras intenciones paralelas, como por ejemplo, evitar posibles defecciones de legisladores macristas hacia otros espacios. Sobretodo al de su (¿ex?) aliado Francisco de Narváez. El coqueteo del Colorado con una hipotética postulación presidencial le pone los pelos de punta al ingeniero.
El jefe de Gobierno no pretende quedarse de brazos cruzados y ordenó marcar el territorio e instruir a su tropa parlamentaria. Para esta tarea optó por Durán Barba, convertido en un hombre más que importante en la construcción de su sueño presidencial.
De Narváez le respondió con estas dos reuniones, donde hubo bajada de líneas para varios de los legisladores del PRO. Desde un principio fue conciso, para no despertar dudas: “Nuestro único candidato a presidente es Mauricio”, dijo el asesor del ingeniero, según fuentes parlamentarias. Luego, adelantó que la idea es conformar un espacio electoral con “varios peronistas y algunos radicales”.
Primer dardo. “Por fuera del Partido Justicialista, pero sin ser antiperonistas”, aleccionó Durán Barba, en contraste a los planes de De Narváez, que adelantó competir en la interna del PJ.
Segundo dardo. “En la provincia (de Buenos Aires), Mauricio mide más que Francisco”, afirmó para desalentar posibles fugas hacia las filas del Colorado.
Tercer dardo. El gurú ecuatoriano pronosticó que la Justicia no avalará una hipotética postulación presidencial de De Narváez por ser hijo de extranjero y no haber nacido en Argentina. Además, el consultor macrista lanzó uno de los resultados de sus últimas encuestas. El ex presidente de Boca presenta una ventaja del 93 por ciento de conocimiento entre los bonaerenses frente a un 85 por ciento del diputado nacional.
Por último, para justificar la decisión de esquivar las estructuras del PJ y la UCR, Durán Barba reveló que el 45 por ciento manifestó preferir estructuras ajenas a los partidos políticos más importantes.
En el macrismo coinciden que lo “más conveniente para Mauricio y Francisco” es el triple esquema electoral que el ingeniero tiene en mente. Macri a presidente, De Narváez a gobernador bonaerense y Gabriela Michetti en jefa de Gobierno. Al ingeniero le preocupa el coqueteo presidencial del Colorado y las constantes conversaciones que mantiene con figuras importantes que, seguramente, tendrá de rival en 2011, como es el vicepresidente Julio Cobos. Al ex dueño de Casa Tía se lo llega a mencionar como posible compañero de fórmula del mendocino o para ocupar cualquier casillero.
La gira nacional de De Narváez y sus constantes movimientos ya inquietan y molestan a sus legisladores bonaerenses y una cuanrentena de concejales que se quejan por su falta de conducción. Y esto se podría traducir en una diáspora en el espacio de Unión-Pro, donde se están fracturando los bloques en algunos concejos deliberantes, como son los casos de Tres de Febrero, San Martín y Vicente López, entre otros.
POR ALGO SERÁ…
La actitud defensiva de Mauricio Macri tiene, quizá, sus razones. Entre las decenas de congresistas del PRO presentes en las reuniones, hubo una ausencia que preocupa. Se trata del legislador porteño Daniel Amoroso, también titular del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar, quien se consagró como el primer macrista que oficialmente se pasó a las filas de De Narváez. “Ni pienso ir”, respondió cuando lo consultaron días atrás sobre la invitación de Jaime Durán Barba a participar de las reuniones. Amoroso se molestó por la poca contención que le brindan desde el Ejecutivo porteño y ya afirmó que sólo acompañará en 2011 a un candidato del PJ.
El legislador, que aún formará parte del bloque del PRO, fue uno de los tantos dirigentes que acompañaron al Colorado en su viaje proselitista por varios puntos del norte argentino.
Por Gonzalo Cores
