Hubo muchas negociaciones y resistencia por parte de los mandatarios de ciudad y provincia de Buenos Aires pero finalmente el presidente lo confirmó. Esto es un claro guiño a los gobernadores del interior. La pregunta es si Vidal y Larreta podrán absorber el desafío o si es una estrategia para que se termine de confirmar el mal funcionamiento de las empresas en cuestión.
Luego de varias semanas de negociaciones e idas y vueltas con sus aliados María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, el presidente Mauricio Macri dio por hecho el traspaso de las empresas de energía eléctrica Edenor y Edesur a la órbita de la provincia y la ciudad de Buenos Aires.
«Le estamos traspasando Edenor y Edesur a la provincia de Buenos Aires porque es más justo, porque es la manera de ir equilibrando el gasto estatal para que el Estado no se vuelva una mochila», apuntó el Presidente en una entrevista con la radio Cadena 3, de Córdoba.
«Hay un rclamo lógico de las provincias sobre los subsidios que recibe la provincia y la Ciudad de Buenos Aires, porque es cierto por política del gobierno kirchnerista había un gran desfasaje y es por eso que las tarifas han subido más en Buenos Aires que en el interior para que se reconozca el verdadero valor de la energía», dijo el Presidente, que ayer visitó Córdoba y compartió varios actos con el gobernador peronista Juan Schiaretti.
Para Macri, la Argentina pasó de ser un país que exportaba energía a importarla «lo que nos llevó a una situación catastrófica que casi nos lleva a ser Venezuela», dijo. Anticipó, además y aunque no habló de fechas, una nueva suba de tarifas de luz y gas, al afirmar: «Hoy estamos al 70% del valor de la energía, arrancamos en poco del 10%», dijo el primer mandatario.
