Los mandatarios se comprometieron a encontrarse en junio en Canadá, durante la Cumbre del G7. La conversación no se trató de un hecho al azar, sino de una estrategia clave en medio de la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A las 10 de la mañana, horario local, el presidente Mauricio Macri llamó por teléfono al mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump. La conversación no se trató de un hecho al azar, sino de una estrategia clave en medio de la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por una línea de crédito «preventiva» y el intento de llevar calma a los inversores ante la escalada del dólar.
El eje principal de la charla fue la política económica que lleva adelante el oficialismo para afrontar las turbulencias de la divisa estadounidense y la volatilidad de los mercados.
En la misma línea, fuentes de la Casa Rosada aseguraron que la suba del dólar y el acuerdo por un préstamo con el FMI fueron dos de los temas principales. En especial, por la necesidad que tiene la Argentina de obtener los votos del resto de los países miembros del organismo multilateral para cerrar el acuerdo que le otorgue financiamiento.
Sin embargo, no se trató del primer contacto bilateral que tiene la turbulencia económica local como eje principal de una charla. Durante el viaje relámpago del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a Washington para negociar el crédito con el Fondo, el funcionario se reunió con David Malpass, el subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro.
Casi a la par se conocieron declaraciones de voceros del Fondo Monetario Internacional donde aclaran que no plantearon ningún condicionamiento vinculado al tipo de cambio como parte de las negociaciones para otorgarle un crédito stand by a la Argentina.
