El expresidente juega fuerte a pesar de no definir su eventual candidatura. Pone en fichas en las provincias y se acerca a referentes territoriales.
Mauricio Macri prevé viajar a Qatar en los próximos días para disfrutar del Mundial de Fútbol, pero ese viaje servirá también para buscar aportes de sus aliados internacionales para su proyecto presidencial.
Pero más allá de la eventual nueva aventura presidencial de Macri (en la reunión del martes no se lo nombró como eventual candidato) el expresidente trabaja en una estrategia para partir el radicalismo y quitarle así a Horacio Rodríguez Larreta su principal apoyo. Insiste con su estrategia de llevar a Carolina Losada como candidata a vicepresidenta. Hubo varios contactos por teléfono, pero la santafecina demora una respuesta, presionada por su asesor Julián Galdeano, para que compita por la gobernación de su provincia.
Pero mientras espera la respuesta de Losada, el expresidente ya avanzó en un acercamiento con Rodrigo de Loredo en Córdoba, un movimiento que generó fuertes tensiones en el armado de Evolución que lideran Martín Lousteau y Emiliano Yacobbiti.
Es que De Loredo integra el espacio que lidera Lousteau, pero este último trabaja para la candidatura presidencial de Rodríguez Larreta. Hay otro ruido en el armado de Lousteau: el acercamiento de Martín Tetaz al expresidente.
Mendoza, Córdoba, Corrientes, Santa Fe, son todas provincias importantes para la oposición por su caudal de votantes. En Córdoba, Macri tiene un liderazgo indiscutido que explica porque De Loredo se acercó al ex presidente. Algo parecido ocurre en Mendoza.
Para gobernar la Ciudad de Buenos Aires quiere a Patricia Bullrich o a Jorge Macri, mientras que para la provincia buscar cerrar un acuerdo con el jefe del radicalismo Maximiliano Abad para que respalde la candidatura de Cristian Ritondo. En el distrito más grande del país el radicalismo todavía no mostró un candidato para pelear la gobernación y Abad viene transitando un delicado equilibrio entre Macri y Larreta.
