En la rotonda de Villa Ballester, ubicada sobre la calle 112 (Alvear) en la intersección con las vías del Ferrocarril Mitre, tuvo lugar el cierre de los festejos por los 120 años de Villa Ballester; bajo el slogan “Ballester, un lugar con identidad”.
La fiesta contó con la presencia del Intendente de San Martín Ricardo Ivoskus, quien resaltó su origen ballesterense y consideró que “la gente de Ballester se siente compenetrada con lo que pasa en su barrio y tiende a rememorar y conservar el pasado”.
Oscar Fabi, titular de la Cámara Empresaria de General San Martín, remarcó la importancia de que los festejos se hayan desarrollado en el marco de “una articulación público-privada, ya que de otro modo, sin la tutela del Municipio y el acompañamiento de la gestión pública, la Cámara y la revista MyM no habrían podido organizar las jornadas conmemorativas del aniversario de Ballester”.
Los festejos no se redujeron solo al lunes. El viernes se iniciaron las celebraciones con la proyección de la película “Mi Ballester”, en el Cine José Hernández, y los días subsiguientes diversas actividades le dieron marco al homenaje.
Rodolfo Terragno disertó en el Club Las Heras ante más de 200 personas, diversos músicos locales se presentaron en diferentes sedes, y la Orquesta de Tango de la Municipalidad de San Martín también se sumó a los festejos.
Consultado sobre el aniversario, Ivoskus señaló que “todo el esfuerzo puesto al servicio de esta iniciativa marca el claro protagonismo que tiene la cultura en todas las actividades encaradas desde el municipio de San Martín. En este caso, a través de la articulación con la Cámara y diversas entidades, pudieron cristalizarse estas actividades que deseamos se extiendan en el tiempo”.
Por su parte, Oscar Fabi remarcó que “las actividades culturales, como las maquetas presentadas por alumnos, las obras de teatro, los espectáculos musicales, la disertación del Dr. Terragno y las exposiciones de obras de arte, fueron todas acciones que siempre pretendieron reforzar el sentido de pertenencia propio de cada vecino de Ballester”.
