Los trabajadores y familiares de la fábrica Kraft, en Pacheco, se movilizan a la Quinta de Olivos para que la presidenta Cristina Kirchner interceda en persona ante la arbitrariedad, prepotencia y el accionar fuera de la ley de la patronal. Además solicitan la reincorporación de los despedidos.
“Ningún despido en Terrabusi. Repudio a la represión del día lunes 7 de septiembre. Marcha martes 8 a la Quinta de Olivos”. Esa es la consigna de esta tarde para los trabajadores de la fábrica Kraft, ex Terrabusi, en Pacheco.
Los trabajadores, trabajadoras y familiares de Terrabusi se movilizan a la Quinta de Olivos para que la presidenta Cristina Kirchner interceda en persona ante la arbitrariedad, prepotencia y el accionar fuera de la ley de la patronal norteamericana.
Argumentan que no sólo se ha violado el dictado de la conciliación obligatoria desde el 18 de agosto, que la intimaba a que los 160 trabajadores despedidos fueran incorporados a sus puestos de trabajo realizando las tareas habituales, sino que en el día lunes 7 de septiembre se ha militarizado la fábrica, con más de 100 efectivos policiales que persiguieron a los trabajadores que se encontraban dentro y fuera de la planta, con una feroz represión con balas de goma y gases a los despedidos y sus familiares.
Entre los heridos por los balazos de goma, se encontraba el delegado de la comisión interna Javier Hermosilla.
Una delegación de trabajadores y delegados fueron recibidos por Álvaro Ruiz, subsecretario de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, que tomó la denuncia y se comprometió a investigarla.
Desde esta semana la empresa dio asueto a todo el personal, luego de la terrible represión por parte de la policía. Los trabajadores dicen que hubo un lock out patronal que impide el ingreso y que muestra la impunidad con que se maneja ésta empresa.
Cabe recordar que este conflicto se inició en el mes de julio ante el reclamo de los 2600 trabajadores por medidas de higiene ante los casos de gripe A que había en la planta. La patronal quiso ocultar el tema poniendo en riego la vida de todo el personal.
