El Gobierno publicó uno de los decretos que reconvierten el rol de las fuerzas militares. Organismos de Derechos Humanos convocan a una movilización para mostrar su repudio contra estos cambios para este jueves a las 17 horas frente al Ministerio de Defensa. Marcos Peña salió a defender la postura del gobierno.
El Gobierno oficializó el plan de reestructuración de las Fuerzas Armadas, que a partir de ahora serán empleadas en el combate del terrorismo internacional y colaborarán en la lucha contra el narcotráfico. Además, custodiarán objetivos estratégicos que hasta al momento eran vigilados por la Gendarmería.
Las modificaciones se formalizaron a través del decreto 683/2018, que figura en el Boletín Oficial de este martes con la firma del Presidente, del jefe de Gabinete Marcos Peña y del ministro de Defensa Oscar Aguad.

A través del texto, el Gobierno derogó la Directiva Sobre Organización y Funcionamiento de las FFFA aprobada por el decreto 1691 e introdujo cambios en el 727, que limitaba el uso de las fuerzas militares al combate de agresiones de otros estados -ambos firmados por Néstor Kirchner en 2006-.
«Las Fuerzas Armadas, instrumento militar de la defensa nacional, serán empleadas en forma disuasiva o efectiva ante agresiones de origen externo contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de la República Argentina, la vida y la libertad de sus habitantes, o ante cualquier otra forma de agresión externa que sea incompatible con la Carta de las Naciones Unidas», indica el primer punto de la norma.
Y agrega que las FFAA enmarcarán su planeamiento y empleo en los siguientes tipos de operaciones:
-Operaciones en Defensa de los intereses vitales de la Nación.
-Operaciones dispuestas en el Marco de la ONU u otros organismos internacionales.
-Operaciones encuadradas en la Ley N° 24.059.
-Operaciones en Apoyo a la Comunidad Nacional e Internacional.
Por otra parte, señala que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea conforman el Instrumento Militar de la Defensa Nacional, que «deberá concebirse como una única instancia integradora de las formas y modalidades de acción propias de cada una de esas fuerzas».
«La misión primaria fundamental del Instrumento Militar consiste en asegurar la defensa nacional ante situaciones de agresión externa», remarca el decreto. La novedad es que dentro de esas agresiones externas no sólo serán consideradas otras naciones: las FFAA podrán emplearse para combatir al terrorismo y al narcotráfico internacional.
El texto sostiene también que las tres fuerzas «tendrán por misión alistar, adiestrar y sostener los medios puestos a su disposición, como así también aquellas funciones y responsabilidades asignadas por la normativa vigente, a los efectos de garantizar su eficaz empleo en el marco del planeamiento militar».
Y aclara que el Ministerio de Defensa «considerará como criterio para las previsiones estratégicas, la organización, el equipamiento, la doctrina y el adiestramiento de las FFAA, a la integración operativa de sus funciones de apoyo logístico con las fuerzas de seguridad».
En los argumentos, el Ejecutivo consideró que «como consecuencia de la evolución del entorno de Seguridad y Defensa resulta necesario establecer roles y funciones que deben asumir cada una de las instancias que la componen para que contribuyan al eficiente uso de los recursos del Estado».
Y agregó que la Ley N° 24.948 establece como principio fundamental de la reestructuración de las FFAA «la prioridad al accionar conjunto y a la integración operativa de las fuerzas, así como con las fuerzas de seguridad en sus funciones de apoyo y con fuerzas del ámbito regional y las de los países que integren contingentes de paz por mandato de las Naciones Unidas».
Una de las novedades de la reforma es la introducción de la custodia de «objetivos estratégicos». Si bien todavía no hay una lista de los bienes de interés que serán protegidos por fuerzas militares, la norma apunta a las represas y otras reservas naturales que hasta ahora eran protegidas por la Gendarmería. Los «objetivos estratégicos» serán definidos por el propio Poder Ejecutivo y tienen que ver principalmente con la protección de los recursos naturales según revela el boletín oficial.
El jefe de Gabinete Marcos Peña estuvo en el programa Desde el llano, conducido por Joaquín Morales Solá y que se transmite por TN, y allí reforzó y explicó de qué se tratan los cambios anunciados por el titular del Poder Ejecutivo.
«Lo que tiene que ver con seguridad interior está prohibido por ley y nosotros no vamos a modificar eso. Lo que está enmarcado en las leyes vigentes se tiene que poder hacer en ese contexto. Lo que se modifica son directivas, no son leyes. Tiene que ver con dar apoyo logístico a tareas que tienen que ver con amenazas nuevas como puede ser el narcotráfico o el terrorismo, pero de ninguna manera es un cambio en la doctrina legal de nuestro país de que las fuerzas armadas participen en la seguridad interior», afirmó.
Respuesta de los diputados y organismos de DDHH
Una vez conocida la noticia las diferentes agrupaciones de derechos humanos salieron a repudiar esta medida y también lo hicieron diferentes diputados del arco opositor.
Sobre esto la actual diputada y ex ministra de Defensa y Seguridad, Nilda Garré, afirmó en dialogo con FM La Patriada que atrás de este decreto se esconde “un alineamiento con las fuerzas armadas estadounidenses y con el comando Sur que fue el mismo que actuó en la última dictadura militar a partir de 1976”.
Por otro lado Fuerzas armadas represivas, Nunca Más es la consigna bajo la cual los organismos de derechos humanos convocan a una manifestación contra el otorgamiento del Poder Ejecutivo a las Fuerzas Armadas para intervenir en asuntos de seguridad interna.
El llamado es para el jueves 26 de julio a las 17 horas, para una manifestación frente al ministerio de Defensa, en la calle Azopardo 250. «Creo que se puede ver una manifestación similar a la del 2×1», expresó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en conversación con FM La Patriada.
Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) recordaron que “las Fuerzas Armadas tienen prohibido intervenir en temas de seguridad interior. Este nuevo paradigma de las nuevas amenazas construye enemigos internos y aumenta la violencia”.
Desde H.I.J.O.S. Capital enumeraron las motivaciones que despiertan preocupación: “Miseria planificada, persecución política, vuelta al FMI, golpistas y ex carapitadas en desfiles oficiales, más genocidas afuera de la cárcel y el anuncio de reformas en las #FFAA para una función que no tienen, en acto en #CampoDeMayo, ex centro clandestino que pretenden borrar”.
