La carrera por la caprilización de la oposición argentina está en la recta final. El alcalde Mauricio lo sabe y por eso no se anda con vueltas.
El flamante IPC - Ciudad Autónoma con Ínfulas de Nación" (IPC-CAIN) es la nueva jugada maestra del neoliberalismo criollo. Su primera medición no sólo triplica la del INDEC para igual período sino que incluso supera la del IPC-Bullrich, la del IPC de la American Task Force Argentina, y como se verá en este informe, la del IPC-Cavallo-Wall Street. El primero ya fue examinado por Artemio López en un notable artículo titulado "Los delirios del IPB, Índice Patricia Bullrich" (Télam - 17/05/13); el segundo fue abordado unas semanas atrás por este cronista en "Breve reflexión sobre el liderazgo del mondongo" (Tiempo Argentino - 22/05/13). Nos queda por ver el IPC del hijo de Cavallo y, por supuesto, el apenas estrenado IPC-CAIN, ambos construidos a imagen y semejanza del proyecto político de la República Bananera del Plata.
IPC-CAVALLO-WALL STREET. Más conocido como IPC "inflación verdadera", este índice es muy frecuentado por el Grupo Clarín y La Nación, entre otros. Fue creado por uno de los hijos de Cavallo en colaboración con Roberto Rigobón. Es un IPC fundamental para los "inversores", como gustan llamarse los fondos buitre y la banca privada especuladora miembro de la American Task Force Argentina. ¿A ver cómo se presenta Cavallo Jr.? El CV de este último hay que buscarlo en la MIT y está en inglés. Resumen: se recibió de economista en la Universidad de San Andrés, completó maestría en la MIT en 2005 y se doctoró en Harvard para celebrar la fiesta del bicentenario de la Patria. Pero como dijimos Alberto tiene un socio. Rigobón es venezolano nacionalizado estadounidense. Graduado de la MIT, es consultor de la State Street, una firma que presta servicios de asesoría a los "inversores" de la banca privada especuladora del Primer Mundo.
Vayamos al IPC-Cavallo-Wall Street propiamente dicho. Se trata de un índice creado en 2007/8 en el marco de una iniciativa denominada Billion Prices Project (Proyecto Mil millones de Precios), apoyada por el MIT y oficializada por The Economist para la medición de la inflación (relevamiento online de precios) en más de 40 países. Para ser justos con Albert Cavallo, todo nació de su prodigioso cerebro, ya que el referido proyecto surgió como tema para su tesis de doctorado en Harvard. ¿Cuánto arroja hoy día el IPC-Cavallo-Wall Street para la Argentina? Un 17,7% anualizado. Seguramente los MIT Boys estarán haciendo algunos ajustes, porque eso de andar ratificando el éxito de la política de congelamiento y la desaceleración de la suba de precios no debe hacer ninguna gracia a los "inversores".
IPC-CAIN. Se trata del nuevo índice elaborado por el alcalde Mauricio, alcalde empecinado en darle estatus de Nación a la ciudad. Es el viejo proyecto rivadaviano, luego perfeccionado por el fundador del diario La Nación, Bartolomé Mitre, y el ex gobernador Carlos Tejedor. Específicamente sobre la movida del IPC-CAIN diremos lo siguiente: es una gran noticia que luego de cinco años el alcalde porteño por fin se haya decidido a controlar los precios en la autónoma ciudad. Sus aportes colaborarán en el desenmascaramiento de los formadores de precios y en la desconcentración del mercado de alimentos y bebidas. Ocurre no obstante, que el relevamiento de precios en la capital de todos los argentinos precede a la administración PRO. En efecto y como bien nos recordó el ex legislador porteño Gonzalo Ruanova, desde 2008 que la ciudad a través de la Dirección General de Estadísticas y Censos (DGEyC) del Ministerio de Hacienda citadino viene analizando la canasta de consumo local. Para comprobarlo basta ingresar al último informe del organismo (marzo de 2013) "Condiciones de vida de la Ciudad de Buenos Aires. Sistema de Canastas de Consumo 2011". Entre muchas cosas, allí se plantea por ejemplo que "el 11, 4% de los hogares [de la autónoma ciudad] posee ingresos menores a los necesarios para costear los gastos en alimentación y en servicios del hogar" (alquiler, expensas, electricidad, etc.). Macri, queremos preguntarle: ¿Por qué a pesar de este resultado, Ud. ajustó al IPC-Bullrich y al IPC-Cavallo la suba de los impuestos a los vecinos, mientras que el ajuste del presupuesto lo hizo en función del índice de precios medido por el INDEC? (el Presupuesto 2013 contempla un 10,8% de aumento de precios).
MACRI EN CONTRA DE SU PROPIO "INDEC". Sigamos con el informe: "Es para destacar que en 2011, el porcentaje de hogares con ingresos por debajo de la canasta alimentaria (3,4%) es el menor de la serie histórica iniciada en 2005". ¡Bravo Mauricio! Pero... ¿Mauricio lo hizo? El INDEC-porteño, esto es, el DGEyC, brinda tres razones que explicarían la mejora: "En primer lugar, los precios de la Canasta Alimentaria mostraron, con respecto a 2010, un aumento del orden del 21%, bastante inferior al ritmo de crecimiento que se había evidenciado un año atrás". Pero cómo, ¿nada más que un 21% en 2010 de inflación? ¿Desaceleración en relación con 2009? Más del DGEyC: "En segundo lugar, la composición de la estructura de hogares de la Ciudad de Buenos Aires muestra una alta proporción de hogares propietarios (cercana al 60%)". Pero cómo, ¿no era que había caos inmobiliario? Y por último, el tercer factor: la "evolución positiva de los ingresos de la población residente en la Ciudad". ¡Ah bueno, cerremos las persianas! ¿Mejoras en ingresos en la Argentina nazi? Veamos cómo justifica semejante traición el INDEC de Mauricio: "Al analizar el ingreso per cápita familiar de los hogares, se observa que en 2011, el ingreso medio fue de $ 3204, en tanto que un año atrás había sido de $2473. El primer decil de hogares, que incluye a aquellos con ingreso cero (unos 6800 hogares en 2011), posee un ingreso medio de $564 que muestra un importante crecimiento interanual (48%). El aumento en los ingresos de este decil es muy superior al exhibido por la Canasta Alimentaria (21%), lo que da cuenta de la mayor capacidad que ha tenido el grupo de hogares con menores recursos para costear los alimentos requeridos". Llegado a este punto le preguntamos a Mauricio: ¿puede ser que los programas de generación y protección de empleo del gobierno nacional, las paritarias libres y la Asignación Universal por Hijo hayan acaso influido en semejante performance? Como el democrático alcalde de la autónoma ciudad no nos responderá, nos tomamos el atrevimiento de recurrir al Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (CEDEM) del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
EL "INDEC" DE MAURICIO Y LA REALIDAD ARGENTINA. Nada más oportuno que cerrar esta nota invocando la opinión del mismísimo INDEC-PRO: "Según la Encuesta Anual de Hogares (EAH) realizada por la DGEyC, entre noviembre de 2005 y noviembre de 2010, el ingreso del que disponían los hogares de la Ciudad de Buenos Aires pasó de $ 965 a 2473 per cápita, creciendo el 156%, en términos nominales. Dicho incremento se produjo en el marco de una serie de cambios en la situación económica y social que desde el fin de la convertibilidad en 2002 hasta la actualidad se expresaron en determinados hechos y en reformas institucionales, tanto en el ámbito laboral como en la política de ingresos del gobierno nacional, de notorio impacto en la evolución de los ingresos y por ende en la vida cotidiana de los hogares (¡sic!)". ¿A qué cambios se refiere el Centro de Estudios del INDEC de Mauricio? En la página 9 del informe Cuadernos de Trabajo. Enero de 2012 se lee: "En el mercado de trabajo, contribuyeron el aumento de los ingresos, la recuperación del empleo, el pleno funcionamiento de las convenciones colectivas para los trabajadores en relación de dependencia y la activación del salario mínimo, vital y móvil, como marco de referencia para los trabajadores informales. En el área social, las transferencias monetarias a los hogares se incrementaron por la recuperación de los haberes jubilatorios, la incorporación al sistema previsional de una masa importante de personas antes excluidas y, finalmente, cuando la política de ingresos del gobierno nacional terminó de delinearse en los últimos dos años con la implementación de la Asignación Universal por Hijo (AUH)". ¡Leer para creer! Qué bien hubiera hecho a la democracia real y a las instituciones republicanas que el jefe de gobierno comenzara su discurso de presentación del IPC-CAIN por estas reflexiones de su propio INDEC. Pero no. Peras al mitrismo imposible, y menos después de una década afuera de la Rosada. Aunque el proceso de caprilización de la oposición está en la recta final, desbocado como nunca, el neoliberalismo tiene un límite: el pueblo argentino y su indiscutible realidad.
