El chubutense Mario Das Neves, el chaqueño Jorge Capitanich, el sanjuanino José Luis Gioja, el salteño Juan Manuel Urtubey y el tucumano José Alperovich integran el grupo de mandatarios provinciales que fueron ratificados en las urnas. Plantean escuchar el mensaje de la sociedad para introducir reformas en el gobierno y el PJ.
Después del 28-J y la renuncia de Néstor Kirchner a la conducción del PJ, los gobernadores peronistas que triunfaron en sus provincias sólo esperan que la Casa Rosada cumpla con un postulado básico: respetar la tercera ley de Newton, ésa que dice que a toda acción le corresponde siempre una reacción igual y contraria. Por lo pronto, quienes vencieron por más del 50 por ciento en sus distritos empezaron esta semana a marcarle la cancha al Gobierno en la primera etapa del post kirchnerismo.
Sin embargo, ya se evidencian distintas tácticas. Hubo quienes salieron públicamente a reclamar cambios estructurales en el Gobierno y en el peronismo. Pero otros prefieren hacerlo con discreción para no erosionar más el poder K, en su momento de mayor debilidad. En este grupo abrevan varios gobernadores que quieren tallar más en las decisiones oficiales, pero sin asfixiar políticamente al Gobierno.
En Balcarce 50 tomaron una decisión para evitar que el desmadre de voluntades socave aún más el profundo tajo que dejó la derrota de Kirchner en la provincia de Buenos Aires. Esta semana convocarán de a uno a los gobernadores que aún no rompieron con el kirchnerismo, para discutir el reparto de los lugares que van surgiendo dentro del gabinete nacional. El tucumano José Alperovich fue el primero en recibir premio a su lealtad. Su vicegobernador, Juan Luis Manzur, fue designado ministro de Salud y con eso, el oficialismo logró ponerle un freno a la intención del tucumano de cruzar la frontera de su provincia para instalarse en la discusión nacional.
“Hay que dialogar con los gobernadores amigos. Mantenerlos adentro, para eso tuvimos que abrir el juego, éramos blanco fácil. Si no dialogamos nos llevan puestos”, explicó a PERFIL una fuente de la quinta de Olivos con injerencia en la comunicación presidencial. “De estas nuevas conversaciones van a salir los nuevos cambios y sus reemplazantes”, agregó. En los próximos días habría más novedades en la grilla de funcionarios, y los gobernadores ganadores se verían reconocidos en esta reorganización.
El mandamás chaqueño, Jorge Capitanich, es otro de los victoriosos que adapta sus deseos a los ritmos y humores del matrimonio presidencial pero que pidió “reglas claras” en el reordenamiento del peronismo. A ese grupo se le une, en menor medida, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, de buena llegada a Cristina Kirchner pero sin poder para imponer condiciones políticas, y más atrás, aparece el gobernador formoseño, Gildo Insfrán.
Del otro lado de los ganadores, el chubutense Mario Das Neves, entonado por su ampulosa victoria, fue el primero en pedir cambios urgentes dentro de la estructura del PJ, buscando posicionarse para 2011. A Das Neves se le sumaron otros sin compromiso de gobernabilidad y confesos opositores a la gestión kirchnerista: el salteño Juan Carlos Romero, Ramón Puerta, que todavía debe contar votos para asegurar su llegada al Senado, Felipe Solá, De Narváez, los hermanos Rodríguez Saá y Mauricio Macri. De la mano de ese PJ disidente, se sumaría al proceso de reordenamiento Eduardo Duhalde, recién llegado de España
El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, todavía trata de camuflar sus deseos presidenciales, por eso busca evitar impulsar la salida de Scioli de la presidencia del partido. Carlos Reutemann cree que el desgaste que pueda sufrir el gobernador bonaerense en el rearmado del PJ es funcional a sus intereses en una eventual pelea a la Presidencia. Por eso ayer quedó en la primera línea de fuego, cuando Kirchner desafió al Lole: “Que se anime a disputar por las ideas del país”, dijo el “primer caballero” (ver pagina 4).
Scioli busca abrir el juego para bañar de legitimidad lo que le queda de mandato dentro del PJ. Para eso se buscaría convocar al histórico Antonio Cafiero, a fin de que funcione como una suerte de mediador y director de una posible “Comisión de Acción Política”, que se encargaría del período de transición y de la búsqueda de consenso. Los gobernadores piden dos cosas puntuales: internas para definir quiénes pelearán la conducción del partido, e internas en 2010 para la búsqueda del candidato presidencial. Nadie se anima a dar a Kirchner por muerto, pero el PJ ya busca quién será el rey puesto.
Fuente: Diario Perfil
