La estrategia del líder libertario para las elecciones de medio término genera efectos en los gobiernos provinciales, que ajustan sus planes electorales. «Puede ser el fin del colaboracionismo», dicen en las provincias.
La insistencia de Javier Milei en presentar candidatos «libertarios puros» para las próximas elecciones de medio término está provocando un efecto dominó, con varios gobernadores que optan por desdoblar los comicios provinciales de los nacionales. Esta estrategia busca proteger las dinámicas políticas locales de la polarización que genera la creciente influencia de Milei.
Convencido de un triunfo contundente, la audacia del espacio libertario puso bajo presión a los aliados provinciales, llevando a muchos a considerar elecciones anticipadas para asegurar bancas legislativas y municipales. «Hay una versión fuerte de que la administración planea presentar candidatos propios», reveló una fuente legislativa. Esta especulación sugiere un giro hacia una postura más firme, dejando atrás estrategias colaborativas.
Por otro lado, fuentes le dijeron al portal LPO que esto podría marcar «el fin de la colaboración», en referencia al apoyo legislativo que se brindó previamente a la administración de Milei. También pronosticaron un escenario de voto fragmentado: «En el cuarto oscuro habrá varias opciones—violeta para los libertarios, amarilla para los aliados y otras para la oposición—cada una dividiendo aproximadamente un 10% del voto».

Las provincias como Santa Fe, Salta, Chaco, San Luis y Buenos Aires están avanzando con planes para realizar elecciones separadas, con Jujuy posiblemente uniéndose a la lista. En Jujuy, donde gobierna el radical Carlos Sadir, la ola libertaria está desafiando el statu quo establecido por la administración de Gerardo Morales. El PJ local sigue envuelto en conflictos internos, complicando sus esfuerzos por contrarrestar el avance de Milei.
Una facción del PJ está impulsando la unidad para evitar la fragmentación. «Si nos unimos, los libertarios quedan primeros, seguidos por los peronistas, con los radicales atrás”, reconocieron. Sin esa unidad, la única esperanza de la UCR radica en una división dentro del frente peronista.
Río Negro también enfrenta el creciente atractivo de Milei. La formación provincial del partido libertario enfrentó obstáculos, pero los analistas predicen una división en tercios del apoyo electoral. Para mitigar riesgos, ocho municipios solicitaron elecciones anticipadas al gobernador Alberto Weretilneck, una táctica destinada a proteger la influencia de Juntos Somos Río Negro.

Las intenciones del espacio libertario de postular figuras como Karina Milei y Manuel Adorni en Buenos Aires han generado inquietud en las filas opositoras. Estos movimientos amenazan con tensar aún más las relaciones con aliados tradicionales, incluido el PRO. La posible candidatura de Mauricio Macri al Senado se perfila como un contrapeso ante el avance libertario.
Mientras tanto, en Corrientes, las especulaciones giran en torno a la alineación de Carlos “Camau” Espínola con Milei. Sin embargo, la indecisión del gobierno para seleccionar candidatos locales fuertes subraya sus desafíos estratégicos. Observadores destacan que incluso el libertario Ricardo “Caíto” Leconte carece del impulso necesario para capitalizar las ambiciones del gobierno en la provincia.
En Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo enfrenta un dilema similar. Aunque bien posicionado en las encuestas, Jaldo corre el riesgo de alienar bases clave al intentar complacer tanto a los libertarios como a los peronistas. «Hay una división en tercios, y los peronistas suelen ganar, pero los libertarios están recortando los márgenes tradicionales«, advirtieron analistas.
El posible respaldo de Milei a Lisandro Catalán podría transformar la dinámica política en Tucumán, aprovechando las inclinaciones conservadoras de la provincia. A pesar de estas perspectivas, persiste el optimismo entre los líderes locales de que se alcanzará un compromiso. «Van a encontrar una forma de negociar cuando llegue el momento», sugirió una fuente.
