El histórico dirigente esbozó una tibia autocrítica, y dijo “es mi esperanza que no se repitan las cosas fuleras que el peronismo pasó”.
Uno de los 464 congresales que concurrió a la cita del viernes pasado, en el CeDeM 1 de Caseros, fue el diputado nacional mandato cumplido Lorenzo Pepe; un ferroviario que milita en el justicialismo desde su inicio.
En principio asumió “estábamos en falta en cuanto a la designación de la Junta Electoral”, y añadió, “sé que hubo una intervención de la Justicia, que sugirió normalizar rápidamente este tema”.
Acto seguido analizó: “La política es un colectivo con veinte asientos y hay doscientos para subirse, siempre hay 180 tipos que se quedan abajo”, remarcó, asimismo, que “los que suban deberían ser los mejores, no siempre ocurre eso”.
Apeló a su experiencia partidaria e institucional. “Por lo que conozco, siempre hay una duda”, en cuanto a la capacidad de algunos conductores, y añadió, “en la legislatura nacional uno ponía confianza en algún compañero o compañera y después veía que no actuaba consecuentemente con el compromiso de la ideología”.
Concluyó: “Es mi esperanza que no se repitan las cosas fuleras que el peronismo pasó y que fue tan sacrificado”. La dirigencia más joven, en cambio, vislumbra el panorama más alentador; es el caso del ministro Florencio Randazzo, quien ante los micrófonos mencionó que el comicio del 30 de noviembre conducirá a la “normalización definitiva del justicialismo”, tal como ocurrió a nivel nacional “después de estar intervenido por más de tres años, y hoy lo preside Néstor Kirchner”.

