Sergio Berni, un hombre de absoluta confianza del matrimonio K, será a partir de esta semana, el número dos de Alicia Kirchner en el ministerio. La idea, es frenar la avanzada de la protesta piquetera que se viene dando de un tiempo a esta parte. Berni es un hombre acostumbrado a dialogar con los dirigentes más duros de las organizaciones sociales. ¿Le marcan la cancha a Pérsico?
Existe una importante preocupación en el gobierno nacional por la crecida de las protestas piqueteras que se vienen generando desde el mes de noviembre. Problema que se acrecentó desde el lanzamiento de la Asignación por Hijo y el Plan de cooperativas Argentina Trabaja.
Emilio Pérsico y Ernesto "El Indio" Paillalef -el hombre de confianza que dejó en su lugar cuando tuvo que irse de desarrollo social en medio de un escándalo porque a su hijo le encontraron una planta de marihuana en una camioneta del ministerio-; están en el ojo de la tormenta.
Las organizaciones sociales, anti K, pero también algunas K, están ofuscadas con el barbado dirigente, por ende con el gobierno nacional, por su forma de llevar adelante el trabajo. Su organización, el MTD Evita, es la que maneja más planes de cooperativas, unos 30 mil sobre un total de 120 mil.
Por eso, las agrupaciones piqueteras se turnaron últimamente para salir a la calle, por el manejo de planes que existe por parte de los intendentes del conurbano. Una protesta que cada vez tiene más organizaciones sociales adeptas, y que le ha generado un creciente problema al ejecutivo nacional.
Para contrarrestar esta situación, esta semana, se realizará un cambio clave en el ministerio de desarrollo social de la nación. Sergio Berni, un hombre de máxima confianza del matrimonio presidencial que ya está acostumbrado a negociar cara a cara con los dirigentes de las organizaciones sociales más duras, será ascendido y quedará como virtual número dos de Alicia Kirchner. Será quien comande la Secretaría de Gestión y Articulación Institucional.
Pero a su vez, será quien “le marcará la cancha” a Emilio Pérsico y quien intentará generar un diálogo con las organizaciones sociales y frenar las habituales protestas que le vienen sumando un importante problema a la gestión de Cristina Kirchner.
"Sergio es un tipo fiable para las organizaciones. Todos saben que no promete más de lo que puede cumplir, que tiene línea directa con la ministra y, sobre todo, que no construye para él sino que es un soldado de la causa", sostuvo un funcionario kirchnerista.
Por Adrián Cordara
