Sin las máximas figuras del fútbol, el torneo español deberá empezar una nueva etapa para volver a captar las miradas del mundo.
«Se fue Neymar, se fue Cristiano y ahora se ha ido Messi. Ha sido una salida un poco traumática porque durante un mes todo iba bien y en una tarde se cae. Duele que se vaya Messi pero hemos trabajado mucho para que el valor de nuestros derechos no caiga», dijo hace algunas horas el presidente de LaLiga, Javier Tebas. Y es cierto. La partida de Lionel Messi de Barcelona no pasa desapercibida: se trata del mejor jugador de la historia del fútbol español. Así lo marcan lss estadísticas.
A pesar de que la liga española fue la más atrayente durante la última década con los duelos Real Madrid – Barcelona con Cristiano Ronaldo y Messi enfrentándose, ahora nada será igual. Los dirigentes saben que con la ida de «Leo» el campeonato se devaluó totalmente. Y no solo por él, sino por la salida de varias de sus figuras en los últimos años, desde el mencionado CR7 a Sergio Ramos en el último mercado. Hoy día, cuesta referenciar una súperestrella en cualquiera de los tres grandes (sumando a Atlético Madrid).
Con los ojos puestos en la Ligue 1 gracias a la participación de Messi, los clubes de la península ibérica saben que empieza un proceso de reconstrucción para seguir captando las miradas del mundo. Hay potencial: a pesar de ya no tener a los mejores, hay jugadores clase A (terrenales) como Eden Hazard, Luis Suárez, João Felix o Karim Benzema. El belga y el portugués, al ser más jóvenes, todavía les falta explotar todo su potencial. Ese es el objetivo de ellos y, también ahora, de LaLiga.

Amén de la faceta futbolística, los principales directivos ya no disimulan su disputa. La expresan en redes sociales y ante los medios de comunicación. El round actual responde al convenio que firmó LaLiga, con el fondo de inversión CVC Capital Partners a través del cual vende el 10% de su capital por 2.700 millones de euros.
La Real Federación Española de Fútbol se manifestó en contra del acuerdo, sobre todo en lo que se refiere a la comercialización de los derechos audiovisuales de la competición, que considera ilegal.
Por lo pronto, Barcelona sabe que deberá demostrar que sin el as de espada también está a la altura de las circunstancias. Con las llegadas de Depay, Eric García, Emerson y Sergio Agüero, más la continuidad de los históricos como Piqué y Sergio Busquets, el entrenador nerlandés, Ronald Koeman, deberá armar un equipo que compita tanto en el plano doméstico como en la Champions League.

Fueron 17 temporadas y 34 títulos con Messi vestido de blaugrana. Sin dudas, el club lo va a extrañar. Nada será lo mismo. Pero el desafío está ahí, en saber llegar al éxito sin su mejor jugador de la historia. Ahora, las promesas están puestas en los jóvenes Ansu Fati y Pedri, canteranos de La Masía.
Real Madrid buscará con Carlo Ancelotti en el banco, tras la salida de Zinedine Zidane, y sin su emblema Sergio Ramos ni Raphaël Varane (el francés se fue al Manchester United), apostar por la experiencia de su única incorporación del mercado, al menos por ahora (suena Mbappé): David Alaba, que llega libre del Bayern Múnich tras 10 temporadas en el equipo alemán.
La salida de Sergio Ramos no fue un golpe en seco para la Casa Blanca. Ya se sabía que no iba a renovar el vínculo porque en el último tiempo lo persiguieron mucho las lesiones.

Por último, el último campeón de España, Atlético Madrid, buscará ratificar su título de la temporada 2019/2020 e ir por su anhelo más preciado: la Champions League. Para eso, contrató al argentino campeón de América, Rodrigo De Paul, por 35 millones de euros. Le renovó el contrato a Diego Simeone hasta 2024. Sin dudas, un proyecto que se mantiene y tiene ambiciones. También sumó al volante ofensivo brasileño Marcos Paulo (Fluminense).
El campeón vigente no perdió a sus figuras (Oblak, Savic, Koke, Llorente, Carrasco, Suárez), por lo que el «Cholo» tiene un equipo aceitado para ir en busca de más títulos en su estadía en la capital española. Desde 2011 ya sumó ocho títulos, solo le falta ser campeón de la máxima competencia de Europa.
LaLiga empezó su reconstrucción. Y a pesar de que su máxima figura tomó otro rumbo, quiere seguir siendo una liga top.
