El lunes 5 de noviembre se cumplieron siete años del "No al Alca". Aquel día de 2005, en Mar del Plata, los mandatarios de trece países se reunieron por la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata. En esa histórica jornada, Néstor Kirchner, presidente de Argentina; Hugo Chávez, presidente de Venezuela y Lula Da Silva, presidente de Brasil; encabezaron el rechazo a formar parte del tratado de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Como homenaje al séptimo aniversario de aquel pronunciamiento, se realizó un acto este sábado en el Centro de Educación Física Nº1 de Mar del Plata.
El lunes 5 de noviembre se cumplieron siete años del "No al Alca". Aquel día de 2005, en Mar del Plata, los mandatarios de trece países se reunieron por la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata. En esa histórica jornada, Néstor Kirchner, presidente de Argentina; Hugo Chávez, presidente de Venezuela y Lula Da Silva, presidente de Brasil; encabezaron el rechazo a formar parte del tratado de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). "¡Alca, alca, al carajo!", pronunció Chávez en una frase que quedó grabada en la memoria de todos los que estuvieron presentes en la ciudad balnearia. Como homenaje al séptimo aniversario de aquel pronunciamiento, se realizó un acto este sábado 10 de noviembre en el Centro de Educación Física Nº1 de Mar del Plata.
Hernán Letcher, secretario General de Segundo Centenario, asistió al evento, recordó el hecho y señaló: "La tantas veces dolorosa historia latinoamericana, de subordinación a los intereses del poder, tuvo en aquel Mar del Plata una bisagra única. Significó, sobre todo a partir del atrevimiento de tres presidentes latinoamericanos, la expresión de soberanía latinoamericana más significativa desde la época colonial.
Y agregó: "El No al Alca fue sepultar la teoría del derrame como mecanismo de supuesto desarrollo económico. El No al Alca fue el fin del Consenso de Washington como marco de acuerdos político-económico-sociales, con los pueblos al margen de todo. El No al Alca fue hacernos cargo de la responsabilidad de las dirigencias locales culpables de tantas páginas oscuras de nuestras propias historias, pero a la vez, el reclamo de su responsabilidad a los organismos multilaterales de crédito que impusieron el ajuste como mecanismo de condicionamiento económico. El No al Alca fue la conciencia de todos nuestros pueblos de que el mercado por si solo no reduce nunca la pobreza. El No al Alca fue el cuestionamiento a la inequidad distributiva como decisión política del poder de disciplinar a las clases populares. Y por sobre todo, el No al Alca fue retomar el camino emprendido por Bolívar y San Martín, de caminar por la senda de la construcción de nuestra patria grande sudamericana".

