El PRO mantendrá su propio bloque en Diputados y evita fusionarse con LLA. En el Senado, el escenario podría modificarse tras el 10 de diciembre, aunque todo dependerá del resultado electoral de octubre.
El PRO mantendrá su identidad parlamentaria en la Legislatura bonaerense, pese a haber competido en las últimas elecciones provinciales dentro de la boleta de La Libertad Avanza. Tanto en Diputados como en el Senado, la fuerza amarilla preservará su propio bloque, que hasta el 10 de diciembre seguirá siendo la segunda minoría, salvo que ocurra un cambio imprevisto.
Actualmente, el PRO ocupa 13 bancas en la Cámara baja y 9 en la Cámara alta. Aunque perderá escaños con la nueva composición, la idea no es trasladarse a un bloque conducido por LLA, más allá de la alianza electoral que compartieron en los comicios bonaerenses del 7 de septiembre y en los nacionales del 26 de octubre.
Las versiones dentro del partido son variadas, pero todas coinciden en un punto: resulta imposible que todos sus legisladores se muden de manera uniforme, ya que responden a liderazgos distintos, sobre todo en el Senado. Con la nueva integración legislativa desde diciembre, podrían darse excepciones entre quienes impulsaron con más fuerza la convergencia con LLA.
El PRO en Diputados
De los 13 integrantes del bloque actual en Diputados, permanecerán después del 10 de diciembre Agustín Forchieri, Julieta Quintero Chasman y Gustavo Coria, alineados con Diego Santilli. También seguirán Rita Salaberry (referenciada en Cristian Ritondo), Martín Endere y Fernando Rovello. A ellos se sumarán la ritondista Natalia Blanco, María Sotolano (cercana a Jorge Macri), Alejandro Rabinovich, del equipo de Guillermo Montenegro, y Leticia Bontempo, bajo la órbita de Néstor Grindetti.
La conducción de cada referente político será clave para definir la postura del bloque desde diciembre, en función de dos escenarios: los resultados de octubre y la estrategia nacional del partido. No es lo mismo que LLA triunfe en las presidenciales a que pierda por diez puntos frente al peronismo. En ese último caso, no hay señales de que el PRO se sume al bloque violeta.
En el Congreso, por ahora no se proyecta un interbloque formal. El PRO colaboró con LLA en varias instancias, pero siempre manteniendo su autonomía, y es probable que lo continúe haciendo. Otros consideran que recién en diciembre podrían definirse eventuales fusiones, sobre todo si hay cambios en el gabinete nacional o en la conducción de las cámaras. Si el sector de Ritondo logra mayor peso, el panorama podría alterarse.
También continuarán María Laura Ricchini y Paula Bustos, aunque falta resolver en qué bloque se ubicarán. Ricchini responde a Pablo Petrecca, intendente de Junín, quien encabezó la boleta de Somos en la Cuarta sección. En tanto, Bustos pertenece al espacio de Javier Martínez, jefe comunal de Pergamino, que tampoco selló alianza con LLA y participó con el sello Somos Buenos Aires de Manuel y Santiago Passaglia.
El PRO en el Senado
En la Cámara alta, el panorama aparece más despejado. La influencia de Ritondo y Santilli es menor, y se mantendrán en el bloque Marcelo Leguizamón (independiente), Jorge Schiavone (cercano a Grindetti), Juan Rico Zini (referenciado en el intendente de Pergamino Javier Martínez) y María Emilia Subiza, ligada a la familia Passaglia de San Nicolás. Estos últimos integran la marca Hechos, que debutó en los recientes comicios.
También se sumará al Senado Guillermo Montenegro, uno de los principales promotores de la fusión con LLA, lo que deja abierta la posibilidad de que allí se intente una convergencia. A ese grupo ya se incorporó Diego Valenzuela, intendente bullrichista de Tres de Febrero, que asumirá una banca en diciembre. De todos modos, no se esperan pases inmediatos de legisladores amarillos a la bancada violeta en lo que resta del año.
El otro dirigente del PRO que ocupará un escaño en la Cámara alta será Pablo Petrecca, intendente de Junín y figura de Somos Buenos Aires en la Cuarta sección. Hombre de confianza de Jorge Macri, resistió la alianza con LLA y todo indica que no articulará proyectos en común con ese espacio.
