La investigación sobre contratos con Nación Seguros durante la presidencia de Alberto Fernández involucra a Héctor Martínez Sosa y su esposa, María Cantero, por presunta manipulación de información para obtener contratos millonarios. Se examinan pagos de comisiones y vínculos con intermediarios.
La investigación sobre una posible defraudación millonaria al Estado mediante la contratación de Nación Seguros durante la administración de Alberto Fernández continúa acumulando pruebas que incriminan a Héctor Martínez Sosa, un corredor de seguros cercano al expresidente, y a su esposa, María Cantero, quien fue la secretaria privada de Fernández durante mucho tiempo.
Los investigadores se están acercando a la hipótesis de que Cantero y Sosa, aprovechando su posición privilegiada, usaron sus contactos para obtener información privilegiada sobre los contratos de seguros del Estado, adelantándose a posibles competidores. Esta teoría se evidencia en los intercambios de mensajes entre Sosa y Alberto Carlos Pagliano, el expresidente de Nación Seguros, relacionados con los aviones de la flota presidencial. Este último está imputado en el caso.
El 8 de junio de 2021, Héctor Martínez Sosa envió un mensaje de texto a Pagliano con una pregunta: «¿Te puedo llamar?» Casi 30 minutos después, el exdirector de Nación Seguros respondió: «Si no es urgente dame 15 que estoy en reunión; si no salgo y te llamo«. Inmediatamente después, Sosa respondió que «no hay apuro» y a las 17.35 de ese día, Pagliano envió un mensaje llamativo: «Tango 01 y 04«.
Los chats evidencian que, antes de ese último mensaje, hubo una conversación telefónica entre ambos en la que Sosa le expresó a Pagliano su interés por obtener los seguros de la flota presidencial. Posteriormente, el exfuncionario agregó: «Dos Sikorsky helicópteros», y luego envió otro mensaje mencionando a los Learjet Tango 10 y 11, dos aeronaves más pequeñas.
Sosa respondió a esos mensajes con un «perfecto«. Sin embargo, al día siguiente, el 9 de junio de 2021, el broker cercano a Alberto Fernández volvió a solicitar más información sensible. «¿Los dos helicópteros y los Tango 01 y 04 cuándo vencen las pólizas?» La intención del intermediario de asegurar esos ingresos para su empresa era evidente.
Pagliano le respondió que debía solicitar el dato y que luego se lo informaría. «Dame un rato porque tengo una reunión medio larga», dijo. «Sí, tranqui, gracias«, contestó el esposo de María Cantero.
Casi dos horas después, Pagliano confirmó que las pólizas de los aviones Tango 10 y 11 vencían a mediados de julio de ese año y que las de los aviones Tango 01 y 04 vencían en mayo de 2022. Para la Justicia, este intercambio de información sensible permitía a Sosa adelantarse a sus competidores, ya que accedía a estos datos gracias a su posición de poder y a sus contactos con los exfuncionarios.
No era la primera vez que Sosa y Pagliano conversaban. De hecho, en marzo de 2020, después de la designación del exfuncionario en Nación Seguros, el esposo de Cantero le envió un mensaje en el que le contaba que el propio Alberto Fernández estaba interesado en que se reunieran.
«Hoy hablé con él (por Alberto Fernández) por otros temas y me dijo que me juntara con vos para empezar a hacer cosas juntos, y darte una mano en lo que pueda», le dijo Sosa a Pagliano. Nuevamente, y según este chat, era el propio exmandatario quien buscaba que ambas personas se reunieran.
En el caso se investiga a 45 organismos oficiales que firmaron 25 contratos mediante la intermediación de brokers. Durante el gobierno de Alberto Fernández, se pagaron $3.453.302.770 en concepto de comisiones, unos 17 millones de dólares. Héctor Martínez Sosa, esposo de Cantero y amigo del expresidente, fue el segundo broker más beneficiado, obteniendo 19 contratos por $366.635.744. Sin embargo, el juez investiga sus vínculos con Bachellier SA, la firma que recaudó 1.665.741.081 pesos gracias a un contrato que consiguió el esposo de Cantero.
La Justicia imputó a Alberto Fernández, Cantero, Sosa y al expresidente de Nación Seguros, Pagliano, por supuestamente montar una maquinaria de defraudación al Estado a través del decreto 823/2021, que exigió que los organismos del Estado contrataran a esa aseguradora. Esto habilitó la segunda parte de la maniobra: la intermediación de los brokers que se quedaron con jugosas comisiones.
Héctor Martínez Sosa también cobró millonarias comisiones de la Corte Suprema de Justicia, el Fondo Nacional de las Artes, la Gendarmería Nacional (una de las obsesiones del matrimonio), el Ministerio de Ambiente, Relaciones Exteriores y Culto, Seguridad, Turismo, la Policía Federal, entre otros.
