Desde su éxito en 2009, importante fue la merma de legisladores y concejales que se alejaron del espacio de De Narváez. En los últimos meses esa huída se profundizó, muchos de los cuales migran al massismo. Y los que aún le son fiel no confían en renovar sus cargos en diciembre bajo el paraguas del “Colorado”. Mientras tanto, De Narváez coquetea entre Scioli y el gran frente opositor que construyen Posse, Cariglino y Macri. Pero en el PRO lo rechazan.
En la primera mitad del 2012, luego de ser el principal oponente de Daniel Scioli en las elecciones del año anterior, se escuchó de Francisco de Narváez los principales elogios hacia el Gobernador bonaerense. Y los primeros pedidos para que se alejara del kirchnerismo.
Hacia noviembre, el diputado nacional y empresario ya había compartido varios reuniones privadas y actos públicos junto al también peronista disidente Jesús Cariglino, el radical Gustavo Posse y dirigentes del PRO. “La idea es formar un gran frente en el 2013 y que la gente elija al mejor candidato en las elecciones primarias para enfrentar al kirchnerismo”, le comentó a LaNoticiaWeb en uno de esos encuentros.
Luego de Navidad y Año Nuevo, los elogios hacia el Gobernador se reiteraron, pero esta vez con más énfasis: dijo que el próximo Presidente debe haber gobernado un distrito grande, y, esta última semana, precisó: “Scioli puede ser un buen Presidente”.
Desde el éxito electoral de 2009, el “Colorado” perdió gran cantidad de legisladores, concejales y referentes distritales. Esa merma se profundizó en el último año. Por nombrar a algunos nombres, Alberto Roberti y Ramiro Gutiérrez.
Gutiérrez fue durante un tiempo el presidente de la bancada denarvaísta en la Cámara de Diputados provinciales, mientras que Roberti, quien asumió en 2011 de la mano del “Colorado”, también se alejó del bloque del peronismo federal y lanzó un nuevo frente con peronistas opositores, oficialistas y sindicales. “En el bloque siempre primó decir que no a todo lo que sea del Gobierno, cuando hay muchas cosas que se han hecho bien, y otras por corregir”, justificó Roberti, quien además confirmó su acercamiento a Sergio Massa.
En ese mismo sentido se movió Gutiérrez, que esta semana elogió la política de seguridad de Massa: “Debería importarse el modelo preventivo de Tigre”.
Otro dato a tener es cuenta es que Roberti es el esposo de la actual presidenta del bloque denarvaísta en la Cámara de Diputados de la Provincia, Mónica López, quien fue la candidata a Vicegobernador de De Narváez en 2011. Este matrimonio fue uno de los principales aportantes a la campaña del “Colorado”.
Esta semana algunos medios publicaron que pretende echar a López del bloque y que sea Gonzalo Atanasof el nuevo presidente de la bancada. “Yo sigo siendo la presidenta del bloque. La decisión de Roberti tiene que ver con Roberti, no conmigo”, aseguró la dirigente de Avellaneda, aunque muchos la ven con el mismo futuro político de su marido.
Esta merma en el denarvaísmo parece que continuará, sobre todo porque aquellos legisladores y concejales que asumieron sus bancas gracias al éxito electoral de De Narváez en 2009, terminan sus mandatos en diciembre y no ven en el empresario un hombre con base electoral que les permita renovar sus cargos.
ENTRE SCIOLI Y EL "GRAN FRENTE OPOSITOR"
En tanto, De Narváez aguarda una definición de Scioli, un alejamiento del kirchnerismo para convertirse en su natural candidato a Gobernador bonaerense en 2015. Pero, al mismo tiempo, no se desprende de ese gran frente opositor que construyen Posse, Cariglino y el PRO. El “Colorado” dice pertenecer a ese sector y hasta se nombra como uno de los precandidatos que jugaría en las primarias de agosto, pero desde el macrismo lo ignoran. “Hoy no hay diálogo en ese sentido con Francisco. Hoy no hay un acercamiento”, respondió a LaNoticiaweb el jefe de campaña del PRO a nivel nacional, Emilio Monzó. “Nosotros estamos observando a actores, como Francisco de Narváez, que tomen la decisión de jugar frente al kirchnerismo. Si esa es la decisión, obviamente se acerca mucho más la posición de hacer un acuerdo político. Hoy, Francisco…no sé a hasta qué punto está decidido a jugar en ese sentido”, agregó el ministro de Gobierno de Mauricio Macri.
