Así lo afirmó el senador del Frente para la Victoria quien participó de la presentación del libro “El Estado y las Políticas Públicas en América Latina”. Brindó una breve conferencia en el recito de la Legislatura bonaerense y luego firmó algunos ejemplares. En diálogo con LaNoticiaWeb se refirió a la mirada latinoamericanista del Proyecto iniciado por Kirchner. La UNASUR y lo que deja la ausencia del ex presidente de cara a 2011.
Eric Calcagno, intelectual, Sociólogo, se formó en prestigiosas instituciones francesas, fue embajador en Francia en el período 2005-2007 y actualmente ocupa una banca en el Senado de la Nación. En su fugaz paso por La Plata, en la presentación de una publicación que incluye un artículo de su autoría, Calcagno dialogó con LaNoticiaWeb.
¿Qué representa esta reflexión donde hay también una mirada hacia América Latina desde el kirchnerismo?
Bueno, desde el proyecto nacional que tenemos desde 2003, conducido por Néstor en una primera etapa, ahora por Cristina, lo que tenemos muy en claro es que si todos los países de la región no logran construir soberanía a través del reparto del ingreso, de la palabra, de la política en cada uno de sus países, va a ser muy difícil avanzar.
Sin embargo las señales que uno puede observar en el campo económico político y social son alentadoras. Nosotros pasamos del paradigma monetarista, que la vieja Europa no ha olvidado ni ha aprendido nada, al paradigma siguiente, al de la industrialización con justicia social, al desarrollo industrial con justicia social, y vamos por ese camino, encontrando las dificultades propias del caso.
Hay dificultades ideológicas porque muchas veces vastos sectores de la sociedad argentina no ven, no tienen una clara visión de sus propios intereses, entonces esbozan críticas de orden estéticos más que político, a nuestro proyecto; desafíos de orden económico puesto que distribuir ingreso no es una tarea que vaya de suyo, el mercado no lo hace por tanto, sí lo hace el estado y sí lo hace la acción política; y creo que nos ha ido bastante bien en ese sentido; y desde el punto de vista social hacer una Argentina que no sea para 20 millones de habitantes sino que sea para 40.
Parece que en eso estamos abocados en esta tarea de chica dentro de lo que es esta Patria Grande, por lo tanto este libro, es un libro de reflexión, es un libro de razón pero también de pasión, es un libro de convicciones y esperamos que sea leído, que sea charlado, que sea debatido tanto en las unidades académicas como en las unidades básicas.
En cuanto a la ausencia de Kirchner en la UNASUR, ¿qué es lo que deja el orgullo de haber tenido un Presidente argentino y su partida?
Acá lo importante es que es una creación del kirchnerismo continental se podría decir, que como él hacía era mucho trabajo, era un método y eran resultados, entonces me parece que ha puesto las bases para una organización regional a fuerte dimensión política que es quizás la que pueda conducir todo el proceso de integración y que sea una vez más la política, como él nos enseñó, quien conduce la economía y no la economía la que conduce la política.
¿Cómo vislumbra el 2011 con todo el movimiento que ha generado el fallecimiento de Kirchner?
Quizás lo que sucedió es que quizás había un montón de cosas latentes en la sociedad y que eso salió a la luz y que nos conocimos, nos reconocimos y nos dimos cuenta de todo el camino, como esos montañistas que cuando están llegando a la cumbre miran para abajo y ven todo lo que se han elevado y todo lo que les queda todavía por caminar hasta llegar a la cima. Creo que nos deja la pasión de seguir haciendo y sigue siendo un interlocutor cotidiano, con todo lo que dijo, con todo lo que hizo y por su puesto en esa perfecta mezcla de pasión y de razón, pasión en las convicciones y razón en los resultados.
