Las provincias con mayor poder económico realizan sondeos para la adquisición de vacunas en un contexto de escases.
“Las provincias y el Gobierno de la Ciudad pueden comprar vacunas por su cuenta y los privados también. No está prohibido en Argentina”. La semana pasada, la frase del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, volvió a poner en agenda una discusión que había abierto Juntos por el Cambio cuando reclamó autonomía en la compra de insumos y vacunas, y que clausuró el Gobierno cuando aseguró que todas esas compras las iba a concentrar el Estado Nacional.
Después de anunciar un paquete de medidas, Cafiero abrió el juego a los 24 distritos del país, también a los municipios, para que gestionen por su cuenta.
El primer paso para buscar vacunas por fuera de las negociaciones de la Casa Rosada lo dio el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Un importante funcionario porteño ratificó que “se harán todos los esfuerzos” para conseguirlas. Esos esfuerzos implican contactos que ya empezaron el viernes con las empresas privadas que proveen inoculantes al mercado, sobre todo con las farmacéuticas de Estados Unidos, Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson. Sin embargo, el fue el propio ministro de Salud, Fernán Quirós quien dijo días atrás que la discusión era “abstracta”.
De todas formas, tanto el vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, como el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, señalaron en los últimos días que en caso de acceder a vacunas se van a poner a disposición de Gobierno Nacional para distribuirlas con el resto de las provincias.
El mismo camino buscará desandar Mendoza, que la gobierna el radical Rodolfo Suárez. Aunque asumen que es difícil acceder al mercado porque la cantidad de vacunas es escasa, aunque no dejan de asegurar que harán el intento para poder “vincularse con el mundo”.
El propio Suárez sostuvo en una reciente entre que ya se contactó con empresarios y científicos mendocinos para intentar hacer puentes con los laboratorios y gestionar la compra.
La provincia de Buenos Aires se mantiene alineada al Gobierno Nacional respecto a la decisión de que sea el Estado quien concentre la compra de dosis. El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, fue claro: “Entendemos que la compra de vacunas las tiene que hacer la Nación porque tiene que autorizarlo la ANMAT. Guarda con comprar vacunas en cualquier lado porque va a aparecer el mercado negro”, sostuvo el titular de la cartera sanitaria bonaerense, con estrecho vínculo con CFK.
En el gobierno bonaerense avanzaron en julio del año pasado con la gestión para comprar vacunas (circula la versión que la gestión de Kicillof fue clave para la adquisición de la Sputnik) pero después derivaron en el ministerio de Salud de Nación.
Las tres provincias de la región central del país ya tienen un acuerdo para intentar comprar vacunas en bloque. Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos apuestan a trabajar en conjunto para tener más peso en una potencial negociación. No iniciaron ninguna gestión formal y, por la información que recolectaron, recién podrían avanzar en la compra de dosis el próximo año.
Los tres gobernadores son del peronismo, y comparte además provincia que corresponden a los sectores más dinámicos de la economía sobre todo en materia de obtención de divisas, a través de la exportación de productos granarios.
