El jefe de Gobierno y la ministra Acuña anunciaron la nueva resolución; guiño electoral para la funcionaria.
El Gobierno porteño prohibió el lenguaje inclusivo en las escuelas, por lo que quedaron descartadas las expresiones que contengan la «e», la «x» o el «@».
En una conferencia hoy viernes junto a la ministra de Educación, Soledad Acuña, el jefe de Gobierno anunció la eliminación del lenguaje inclusivo. Si bien en los argumentos fueron en relación a las dificultades en el aprendizaje, lo cierto es que en términos políticos se puede leer que Larreta lanza un guiño a sus votantes y consolida un perfil «más duro», en relación a la prédica progresista del kirchnerismo.
El jefe de Gobierno aprovechó para criticar el discurso del presidente Alberto Fernández en la Cumbre de las Américas:
«Escuchar al Presidente defender a Cuba y Venezuela me genera una enorme preocupación», sostuvo.
El accionar del jefe de Gobierno le sirve para tomar distancia del oficialismo, y consolidarse en la interna ante referentes como Mauricio Macri o Patricia Bullrich.
De hecho, la medida le valió que la ministra de Mujeres, Elizabeth Gó.ez Alcorta saliese a responderle.
Por lo tanto, no se podrán usar las palabras «todes», «chiques», «bienvenidxs» o «alumn@s», entre otras.
La prohibición quedó oficializada mediante una resolución que llegó a los colegios y que rige desde ayer jueves, más allá que las autoridades educativas admitieron que será un proceso gradual hasta que se refleje en su totalidad.
La prohibición alcanza tanto a las escuelas públicas como a las privadas de la Ciudad y a los tres niveles obligatorios (inicial, primaria y secundaria).
«Establézcase que en el ejercicio de sus funciones, los/as docentes deberán desarrollar las actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza», precisó la norma.
Por su parte, la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, indicó: «Sabemos que el lenguaje va mutando y no somos ajenos a eso, pero ese tipo de distorsiones generan dificultad para aprender las reglas gramaticales y básicas de la lengua».
«Es algo que venimos trabajando con especialistas y si bien no hay evidencia porque aún todo es muy nuevo, coincidimos en que va en contra del aprendizaje. Nosotros tenemos la obligación de enseñar el uso correcto de la lengua. Después los chicos son personas libres y pueden adecuarlo como crean conveniente», señaló Acuña.
Los resultados no fueron buenos, en especial en comprensión de textos, área en la que se produjo un retroceso de casi 4 años.
La regulación del lenguaje inclusivo, dicen, se enmarca dentro de un paquete de medidas para mejorar la alfabetización y comprensión de los chicos, entre los que destacan la extensión del calendario escolar, el cambio en el método de enseñanza de lengua y un nuevo plan de fluidez lectora.
La aparición de Larreta junto a Acuña le sirve además para elevar el perfil de una de las posibles candidatos el año próximo, cuando en el tablero electoral se deba definir la pelea por la sucesión porteña.
