El lunes 10 de septiembre, se presentó en la UNSAM, el “Instituto de Tecnología Ferroviaria Raúl Scalabrini Ortiz”. Los principales objetivos son, recuperar la cultura del trabajo y crear un espacio de educación vinculado a la gestión ferroviaria.
El acto comenzó a las 18.30 y se llevó a cabo en el Campus Miguelete, el “Instituto de Tecnología Ferroviaria Raúl Scalabrini Ortiz” se suma a los once ya existentes. La presentación, a la que asistieron autoridades nacionales, municipales, sindicales, de la UNSAM y empresarios del sector, tuvo lugar en el Teatro del Tornavías.
En el inicio se proyectó un video institucional cuyas imágenes sintetizan la historia del predio que hoy ocupa el Campus Miguelete. Allí la cámara discurre entre el abandono y la herrumbre que lo caracterizaron en los años noventa hasta llegar a la moderna construcción actual; pasando, además, por emotivas imágenes extraídas de la “Película Sangre de Acero” de Lucas De Mare (año 1955) en la que se puede ver al antiguo taller de reparación de locomotoras en su esplendor.
Luego, el rector, Carlos Ruta, tomó la palabra para dar la bienvenida a la “familia ferroviaria que ha estado aquí desde siempre”. En su discurso remarcó la importancia de la universidad como instrumento para el progreso y la superación social porque “la educación abre ventanas en la vida”; de allí la visión de que “este instituto, como el ferrocarril, debe ser una vía de conocimiento, saber, desarrollo y renovación”.
También reflexionó sobre las razones que impulsaron la creación de un instituto de estas características: “en el edificio mismo de nuestra universidad hay un mandato de comunión con el mundo ferroviario”, además señaló “tenemos una gigantesca responsabilidad con la realidad de San Martín, por eso debemos ser como la piedra que cae en el mar y producir ondas expansivas; debemos provocar ondas de desarrollo”.
De igual forma, destacó que está en la esencia misma de la UNSAM el avanzar siempre hacia la investigación científica y tecnológica. Más del 60% de las actividades de la universidad se orientan a ese terreno. Por último, consideró que hay una mística común entre el mundo universitario y el del ferrocarril: la mística de la solidaridad, del trabajo y de la lucha por el progreso.
Posteriormente, el Subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna, celebró la creación del Instituto porque “al ferrocarril no se lo recupera sin educación y sin gente preparada” (…) “las asociaciones sindicales tienen centros de capacitación pero no del calibre que necesitamos para formar técnicos con formación profesional”.
Entre los objetivos buscados con la creación de esta unidad académica, se encuentran: Recuperar la cultura del trabajo, a través de la educación para el empleo y recomponer los lazos de pertenencia con el sector, aportar desde el esfuerzo conjunto, a la inclusión social de los sectores más necesitados de nuestra población, crear un espacio de educación permanente vinculado a la tecnología y la gestión ferroviaria.
Asimismo, el trabajo estará orientado hacia los siguientes objetivos específicos: Capacitar a los operarios en funciones, formar a futuros trabajadores, mejorar el posicionamiento de los operarios, incluir personas que estén fuera del sistema educativo, lograr la continuidad de estudios hacia la obtención de títulos de grado universitario en la especialidad, desarrollar posgrados en la especialidad.

