De los 48 distritos bonaerenses en los que la fuerza más votada fue Cambiemos, en 27 el candidato a intendente será radical. Son 10 más de los que detenta actualmente. El PRO domina en 16.
La UCR encuentra en las candidaturas a intendentes bonaerenses con mayores chances de ganar la elección de octubre un argumento para sonreír por la decisión de integrar una la coalición con el macrismo, la misma que por primera vez en su más que centenaria historia deja a la fuerza sin representación en alguna de las fórmulas presidenciales. De los 48 distritos en los que las listas de Cambiemos fueron las más votadas, en 27 el candidato principal es radical. Así las cosas, si se repiten los resultados de las PASO, los de boina blanca extenderán su poderío a diez municipios más de los que detentan actualmente.
El dato es aún relativo porque no está ciento por ciento asegurado que se mantenga el reparto de sufragios, pero marca una tendencia que empieza a mirarse con buenos ojos por parte de las autoridades partidarias que no encontraban demasiados argumentos para justificar puertas adentro lo aprobado por la convención de Gualeguaychú que aprobó el pacto con el PRO.
Podrán analizar que el arrastre de la fórmulas a Presidente y Gobernador del los porteños Mauricio Macri y María Eugenia Vidal fue un factor determinante, sobre todo en aquellos distritos que no estaban gobernados por radicales.
Pero podrán contabilizar también la designación de los candidatos que lograron imponerse en sus pagos chicos. En algunos casos lo hicieron como candidatos únicos, pero en otros enfrentando a algunas de las líneas internas de Cambiemos.
Más allá del crecimiento radical, la otra fuerza que se potenció entre los candidatos a intendentes con chances de ganar en octubre es el PRO, ya que de contar con cinco municipios (Luján, Vicente López, Hipólito Yrigoyen, Rivadavia y Coronel Pringles) pasaría a tener 16. Si en octubre se repiten los guarismo, los cinco restante se dividirán entre la Coalición Cívica (Dolores y Lobos), el Partido FE de Gerónimo “Momo” Venegas (Necochea y San Pedro), y el vecinalismo (San Isidro).
El mapa radical. De los 17 distritos que actualmente gobierna el radicalismo en octubre perdería 4: Chascomús y General Alvear a manos del FpV, y Nueve de Julio y Pergamino donde no tendrá candidatos porque perdió en la interna con el PRO. En tanto sudará para conservar Ayacucho, donde el intendente Pablo Zubiaurre quedo 9 votos abajo del kirchnerismo.
Como contrapartida conservaría sin problemas las administraciones en Alsina (David Hirst), Dereaux (Esteban Hernando), General Guido (Aníbal Loubet), Pellegrini (Guillermo Pacheco), Coronel Dorrego (Raúl Reyes), Maipú (Matías Rappalini), Ramallo (Walter Santalla), Tandil (Miguel Lunghi), San Cayetano (Miguel Gargaglione), Puan (Facundo Castelli), Saladillo (José Salomón), y Saliquelló (Jorge Hernández)
Pero el terreno que el radicalismo tiene para crecer se inscribe en los distritos actualmente gobernador por otras fuerza, donde logró imponerse como la fuerza más votada y, por lo tanto, con más chance de ganar en octubre, con mayor o menor holgura.
Son 15 distritos, ninguno demasiado grande y todos del interior bonerense, que harían crecer la representación radical en el concierto de los jefes comunales. Al FpV le arrebataría Balcarce con Esteban Reino, Carlos Tejedor con Raúl Sala, General Belgrano con Osvaldo Dinápoli, General Madariaga con Carlos Santoro, Lobería con Juan José Fioramonti, Rauch con Roberto Suescun, y Suipacha con Alejandro Federico.
Y con esa misma fuerza disputará palmo a palmo en escenarios donde las PASO expusieron paridad: San Antonio de Areco con Eduardo Jordán, General La Madrid con Martín Randazzo y Tornkist con Sergio Bordoni.
Al Frente Renovador, en tanto, le arrebataría tres municipios: Mercedes con Lucas Fal, Rojas con Claudio Rossi y Trenque Lauquen con Miguel Ángel Fernández. Al vecinalismo aliado del sciolismo en Carmen de Areco le ganaría con Víctor Juri, y a Progresistas le quitaría 25 de Mayo con Martín Torre.
Avance amarillo. De los cinco distritos que actualmente tiene el PRO conservaría cuatro: ganan Jorge Macri en Vicente López, Enrique Tkacik en Hipólito Yrigoyen, Javier Reynoso (de Cambiemos Rivadavia) en Rivadavia y Carlos Orestes en Coronel Pringles. Pero perdería Oscar Luciani en Lujan.
La fuerza macrista avanzaría sobre 12 distritos nuevos para completar los 16. Por cantidad de electores e importancia estratégica descollan La Plata (actualmente gobernada por el FpV) con Julio Garro; General Pueyrredón (también kirchnerista) con Carlos Arroyo y Bahía Blanca (hoy massista) con Héctor Gay.
En un segundo escalón aparecen ciudades importantes como Junín (FR) con Pablo Petrecca, Pergamino (UCR) con Javier Martínez y Campana (FpV) con Sebastián Abella.
El mapa amarillo se completaría con varios distritos que podrían ser arrebatados al FpV: Mariano Uset en Coronel Rosales, Roberto Palacio en Coronel Suárez, Gustavo Rondinelli en Ranchos, y Martín Yeza en Pinamar.
Al Frente Renovador le quitará la posibilidad de seguir gobernando en General Villegas con Eduardo Campana, y al radicalismo ya le ganó la interna en Nueve de Julio.
Fuerza menores. El partido FE que lidera el sindicalista Gerónimo “Momo” Venegas, se perfila para gobernar a partir de los resultados del 25 de octubre en dos distritos: Necochea con Pablo Aued y San Pedro con Cecilio Salazar.
La Coalición Cívica, en tanto, conservaría con el intendente Camilo Etchevarren el poderío en Dolores. En tanto le arrebataría Lobos al FpV, con la candidatura de Jorge Etcheverri, quien junto a los otros dos precandidatos internos de Cambiemos supero por casi dos mil votos al actual mandatario Gustavo Sobrero.
Finalmente, en San Isidro, Gustavo Posse, el actual intendente vecinalista, de origen radical pero que coqueteó con el PRO, se impondría cómodamente en la generales para gobernar un nuevo período.
